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MORENO, L., CIUDADANOS PRECARIOS: LA "ULTIMA RED" DE PROTECCION SOCIAL.. BARCELONA, ARIEL, 2000, 240 p.
Ref. 103153
Localización: DFB L3144 192.307

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Palabras clave:
Estado social, Exclusión social, Pobreza, Precariedad, Protección social, Seguridad Social

Resumen:
Durante el siglo XX, los modernos estados del bienestar plasmaron los valores de solidaridad característicos de la civilización europea. En el inicio del tercer milenio restan por consolidar las "mallas de seguridad" en el ámbito más próximo al ciudadano. Pobres, excluidos, desvinculados o dependientes son ciudadanos precarios de las sociedades europeas expuestos a procesos de marginación social. La cobertura de sus riesgos vitales constituye un desafío socioeconómico del que depende la viabilidad del proyecto de Unión Europea. En el primer capítulo del presente volumen se pasa revista a conceptos clave en la comprensión general de las "últimas redes" de protección social. Estado, agregado y régimen del bienestar; ciudadanía y política social; pobreza y exclusión, ingresos mínimos y "última red" de protección son objeto de un análisis interpretativo y de una labor de fijación conceptual. La mayoría de las ideas examinadas están entrelazadas y forman una base de conocimiento forjada por el autor a lo largo de años de contrastes teóricos con colegas economistas, politólogos, sociólogos y trabajadores sociales. El segundo capítulo examina los diversos régimenes del bienestar en el Primer Mundo: corporatista continental, residual anglosajón, estatalista nórdico y familiar mediterráneo. La discusión académica en torno a las tipologías del capitalismo del bienestar ha sido altamente fructífera en los últimos tiempos. Más allá de la plausibilidad en la agrupación de similitudes y analogías de los distintos países, el debate de los regímenes del bienestar ha estimulado sobremanera el interés por conocer las distintas configuraciones institucionales del bienestar. El referente principal en los análisis de las tipologías son las interacciones entre estado, mercado y hogar, las cuales producen diversas lógicas de intervención. El tercer capítulo se concentra en la identificación de los materiales y los procesos de diseño, elaboración e implantación de políticas sociales relativas a las "mallas de seguridad". Los elementos de dichas redes son precipitados sociales generados como consecuencia de la acción de actores sociales diversos. Además de los poderes públicos intervienen también organizaciones civiles de carácter privado o no gubernamental (ONGs), con y sin ánimo de lucro, así como la familia y otros soportes convivenciales (amigos, asociaciones de apoyo mutuo o vecinos). La primera sección del capítulo se concentra en una reflexión del decisivo y cambiante rol de la familia y otros soportes convivenciales (amigos, asociaciones de apoyo mutuo o vecinos). La primera sección del capítulo se concentra en una reflexión del decisivo y cambiante rol de la familia como unidad primaria de creación y redistribución del bienestar, con una puntual digresión sobre el rol cambiante de la "supermujer" meridional como amortiguador del bienestar en la España autonómica. Un repaso al ciclo de las políticas públicas sirve como preámbulo para la discusión en torno a la universalidad y selectividad (targeting), resultados no queridos y apropiaciones indebidas de las políticas sociales, entre los cuales seanaliza el denominado como "efecto Mateo". Finalmente, el cuarto capítulo versa sobre la conciliación entre los objetivos de bienestar y progreso mediante un nuevo pacto social articulado sobre renovadas bases morales (solidaridad), económicas (sostenibilidad) y políticas (legitimidad). La discusión sobre conceptos tales como los de "capital social", "globalización", "postindustrialismo", "capitalismo regulado", "estado competidor", "tercera vía", "euroestipendio", "subsidiariedad" o "localismo cosmopolita" sirve para ilustrar las propuestas por reformular un nuevo contrato ciudadano de amplio alcance. En el caso de la Unión Europea se arguye que el principio de subsidiariedad favorece un enfoque de "localismo cosmopolita" mediante la aplicación de criterios de eficiencia en los ámbitos democráticos institucionales más cercanos a los ciudadanos (mesogobiernos y ayuntamientos), y con sujeción a los derechos sociales amparados en el nivel comunitario.