EL (MAL) USO DEL INPUT TELEGRAFICO EN LA INTERVENCION SOBRE EL LENGUAJE EN NIÑOS
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FEY, M.E., EL (MAL) USO DEL INPUT TELEGRAFICO EN LA INTERVENCION SOBRE EL LENGUAJE EN NIÑOS. REVISTA DE LOGOPEDIA, FONIATRIA Y AUDIOLOGIA, Vol. 28, no. 4 (2008), p. 218-230.
Ref.
154212
Location:
SIIS SIIS MADRID R.624 Archivo
Palabras clave:
Discapacidad del lenguaje, Estimulación, Logopedia, Metodología
Discapacidad del lenguaje, Estimulación, Logopedia, Metodología
Abstract:
Propósito: presentar una fundamentación para no utilizar frases y oraciones incorrectas y telegráficas como estimulación en los niños pequeños con retraso de la voz y el lenguaje. Método: se describe y se ejemplifica primero lo que se quiere decir con <frases telegráficas> y se comparan con alternativas fraseológicas completas. Enseguida, se examinan algunos de los factores que sirven de fundamento para el empleo de frases telegráficas en los niños con alteraciones en el lenguaje y se ilustra este procedimiento difundido en las intervenciones iniciales aplicables a los niños angloparlantes. Por último, se exponen cuatro razonamientos distintos pero relacionados que respaldan la recomendación de que los profesionales que atienden a niños con retraso del lenguaje habrán de evitar frases y oraciones telegráficas. Algunos de las argumentaciones que se plantean para no utilizar frases telegráficas en las intervenciones de lenguaje son: a) no se han demostrado las ventajas clínicas del lenguaje telegráfico; b) el lenguaje telegráfico puede fomentar la inmadurez fraseológica del niño e incluso su lento aprendizaje; c) cuando la captación supera a la producción, el lenguaje telegráfico puede limitar el desarrollo de la asimilación; y d) los niños procesan señales gramaticales en el lenguaje las cuales no pueden generar. Resultados y conclusiones: los datos disponibles hasta el momento no demuestran ventajas contundentes del empleo de modelos telegráficos en niños con un aprendizaje típico o alterado del lenguaje y plantean la inquietud de que el uso frecuente de lenguaje telegráfico podría tener una repercusión negativa en su desarrollo. Por consiguiente, mientras no se disponga de pruebas clínicas que demuestren una mejor reactividad y una falta de repercusión negativa del lenguaje telegráfico, los profesionales habrán de evitar el empleo de tal lenguaje en la atención clínica a los niños con retraso del lenguaje.
Propósito: presentar una fundamentación para no utilizar frases y oraciones incorrectas y telegráficas como estimulación en los niños pequeños con retraso de la voz y el lenguaje. Método: se describe y se ejemplifica primero lo que se quiere decir con <frases telegráficas> y se comparan con alternativas fraseológicas completas. Enseguida, se examinan algunos de los factores que sirven de fundamento para el empleo de frases telegráficas en los niños con alteraciones en el lenguaje y se ilustra este procedimiento difundido en las intervenciones iniciales aplicables a los niños angloparlantes. Por último, se exponen cuatro razonamientos distintos pero relacionados que respaldan la recomendación de que los profesionales que atienden a niños con retraso del lenguaje habrán de evitar frases y oraciones telegráficas. Algunos de las argumentaciones que se plantean para no utilizar frases telegráficas en las intervenciones de lenguaje son: a) no se han demostrado las ventajas clínicas del lenguaje telegráfico; b) el lenguaje telegráfico puede fomentar la inmadurez fraseológica del niño e incluso su lento aprendizaje; c) cuando la captación supera a la producción, el lenguaje telegráfico puede limitar el desarrollo de la asimilación; y d) los niños procesan señales gramaticales en el lenguaje las cuales no pueden generar. Resultados y conclusiones: los datos disponibles hasta el momento no demuestran ventajas contundentes del empleo de modelos telegráficos en niños con un aprendizaje típico o alterado del lenguaje y plantean la inquietud de que el uso frecuente de lenguaje telegráfico podría tener una repercusión negativa en su desarrollo. Por consiguiente, mientras no se disponga de pruebas clínicas que demuestren una mejor reactividad y una falta de repercusión negativa del lenguaje telegráfico, los profesionales habrán de evitar el empleo de tal lenguaje en la atención clínica a los niños con retraso del lenguaje.