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En torno a la segregación residencial


CHESHIRE, P., SEGREGATED NEIGHBOURHOODS AND MIXED COMMUNITIES. YORK, Joseph Rowntree Foundation, 2007, 54 p.
Ref. 155856
Localización: Archivo

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Palabras clave:
Barrios, Clase social, Coste, Desigualdad social, Discriminación, Distribución de riqueza, Efectos, Entorno urbano, Estudio comparativo, Factor de riesgo, Inclusión social, Intervención social, Pobreza, Vecindad, Reino Unido

Resumen:
Aumenta la inquietud por la creciente guetización en las ciudades europeas de tamaño medio y grande. Hay investigaciones que afirman que estos núcleos de exclusión y de pobreza, generados por la segregación residencial impiden el ascenso social de quienes los habitan. En un plano teórico, el fomento de las comunidades mixtas sería, supuestamente, la solución a los problemas de exclusión social y laboral que padecen los habitantes de estos barrios desfavorecidos, y, de hecho, el Reino Unido incluye esta medida en su plan contra la pobreza. Este estudio, que indaga en los factores condicionantes de la segregación residencial, pretende averiguar si las comunidades mixtas, donde conviven personas de diversos grupos socioeconómicos y de diferentes colectivos étnicos y culturales, reducen la exclusión. Para cumplir con ese objetivo, el autor realiza un análisis de la literatura publicada recientemente en esta materia. Aunque resulta lógico suponer que un ambiente desfavorecido hunde aún más en la pobreza a quienes viven una situación económica difícil, los textos aquí analizados no aportan pruebas convincentes de que eso realmente sea así. Parece, incluso, señala el autor, que la convivencia entre las personas pobres aporta algunos beneficios, como menores gastos en vivienda respecto a barrios de mejor reputación. Pero, aparte de los aspectos puramente monetarios, hay otros, relacionados principalmente con la generación del sentimiento de pertenencia a un grupo, que deben tenerse en cuenta. Luchar contra los guetos urbanos equivale, según Paul Cheshire, a tratar los síntomas en lugar del origen del problema y, para abordar la pobreza y la exclusión, resulta más eficaz realizar intervenciones dirigidas a las personas desfavorecidas en lugar de “moverlas de un lado para otro”.