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LADIN, K., ET AL., EXPLORING THE RELATIONSHIP BETWEEN ABSOLUTE AND RELATIVE POSITION AND LATE-LIFE DEPRESSION: EVIDENCE FROM 10 EUROPEAN COUNTRIES. GERONTOLOGIST, THE , Vol. 50, no. 1 (2010), p. 48-59
Ref. 165721
Location: R.155 Archivo

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Keywords:
Depresión, Desigualdad social, Efectos, Enfermedades mentales, Estudio comparativo, Estudio internacional, Factor de riesgo, Personas mayores

Abstract:
Este artículo presenta los resultados de un estudio que investiga la posible relación entre las desigualdades sociales y la depresión en la población mayor. Para determinar si la situación socioeconómica desfavorable puede actuar como factor de riesgo para la depresión, se analizaron datos procedentes de la encuesta SHARE (Survey of Health, Ageing and Retirement in Europe). Entre los 22.777 personas de entre 50 y 104 años procedentes de diez países que participaron en la encuesta se registraron tasas de depresión muy dispares. El índice de depresión geriátrica más bajo (un 18,10%) se encontró en Dinamarca, y el más elevado, en España (un 36,84%). Después de analizar los indicadores de estatus socioeconómico nacional e individual (PIB, nivel educativo y nivel de ingresos) del muestreo, se pudo comprobar que la depresión en la tercera edad era mucho más frecuente entre las personas (y poblaciones) de bajo nivel socioeconómico que entre los individuos (y grupos de ciudadanos) con mayor nivel de vida. Parece, concretamente, que es la existencia de desigualdades la que actúa como factor de riesgo para la depresión. Se constata además que un PIB relativamente elevado o el incremento de los ingresos individuales no tienen la capacidad de paliar el efecto negativo de estas desigualdades sociales. En cuanto a los indicadores individuales, puede resultar sorprendente el hecho de que el nivel educativo elevado funcione como factor de protección incluso en personas con bajos ingresos. Y tal y como era de esperar, la situación desfavorecida de las personas con bajo nivel educativo se potencia en países caracterizados por grandes desigualdades sociales, lo cual aumenta todavía más el riesgo de padecer una depresión en la senectud. Todo esto demuestra, según los autores, que para reducir el caso de depresiones y otros problemas de salud, se precisan medidas que vayan más allá de meras mejoras técnicas en Sanidad.