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et al., XIV Dictamen del Observatorio de la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia. Serie: Dictámenes del Observatorio, Madrid, Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, 2015, 36 p.
Ref. 497903
Localización: SIIS Archivo / DFB Archivo

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Palabras clave:
Discapacidad, Personas mayores, Dependencia, Intervención social, Atención sociosanitaria, Servicios sociales, Servicios de salud, Prestaciones sociales, Prestaciones económicas, Residencias, Atención domiciliaria, Centros de día, Teleasistencia, Servicios de apoyo, Servicios de respiro, Utilización de servicios, Gasto social, Financiación, Crítica, Evolución, Estadísticas de servicios, Datos estadísticos, Evaluación de servicios, Autonomías, España, España

Resumen:
La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha dado a conocer el XIV Dictamen sobre la Aplicación de la Ley de Dependencia, según el cual una de cada cinco personas dependientes que entró en lista de espera por tener un grado de dependencia suficiente falleció antes de ser atendida. Este hecho, junto a la disminución del número de personas con derecho a atención, es lo que facilita la reducción de las listas de espera. Actualmente se atienden al mismo número de personas dependientes que al inicio de la legislatura (julio de 2011). En España hay más de 1.200.000 personas en situación de dependencia reconocida. El Sistema de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia está colapsado. Los datos oficiales de cobertura del sistema gestión son negativos. Menos expedientes activos, menos dependientes con derecho (73.800 personas menos en los últimos tres años), menos personas atendidas... En este colapso intervienen diversos factores pero el más directo ha sido el impacto de las medidas de recorte contenidas en el Real Decreto-ley 20/2013 de 13 de julio. El saldo de desatendidos asciende a 167.869 personas (18,7% del total de personas con derecho). Ha descendido paulatinamente la lista de espera, pero lejos de ser un indicador de buena praxis del Sistema, lamentablemente no se debe a un incremento de personas atendidas sino al colapso del sistema que frena la entrada de nuevos usuarios y a que desde 2012, una de cada cinco personas con derecho a atención que entró en la lista de espera (más de 100.000) no llegó a ser atendida al causar baja por fallecimiento.