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«Enfermar de ELA es como ascender una montaña de la que no vas a volver». El Correo , 23/11/2018
Ref. 538303

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Resumen:
«Comparas el avance de la enfermedad con la lenta ascensión a una gran montaña, una de la que sabes que no vas a volver. A medida que gano altitud, pierdo oxígeno, la respiración se hace más lenta, los movimientos son cada vez más torpes. Poco a poco, la capacidad de comunicarte se va extinguiendo. La ELA es fría, porque al haber perdido la capacidad de movimiento, mi cuerpo no genera calor». UN REPORTAJE DE JORGE NAPAL - Jueves, 22 de Noviembre de 2018 - Actualizado a las 06:03h ¡comenta! Iñaki Alonso consulta un documento con la imagen de un menor de fondo. Iñaki Alonso consulta un documento con la imagen de un menor de fondo. Iñaki Alonso consulta un documento con la imagen de un menor de fondo. Ni en los currículums académicos de las carreras de Magisterio infantil y Educación Primaria, ni en los programas de los másteres de profesor de instituto de Euskadi hay referencia alguna a la violencia o protección de la infancia en la que poder integrar una formación sobre detección de abusos sexuales. Así lo ha podido constatar la ONG Save the Children en Euskadi, que extiende esa falta de preparación para el resto de profesionales de otros ámbitos relacionados directamente con la infancia. Basta un dato. Solo un 15% de los colegios comunica a las autoridades la confesión del menor que reconoce haber sido víctimas de abusos sexuales. La ONG insiste en que la prevención puede reducir a la mitad la posibilidad de sufrir estos casos. “Hace falta formación, formación y más formación. Los profesionales no saben muchas veces cómo identificar a un menor potencialmente víctima de abusos, y resulta crucial. Si no lo hacen, estos se alargarán en el tiempo, y cuando finalmente lo cuente habrá más posibilidades de que no sea creído, o de que la revelación indirecta no sea entendida”.