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Defensor del Pueblo, Informe anual 2019. Vol. II. La contribución de la inmigración a la economía española. Madrid, Defensor del Pueblo, 2020, 127 p.
Ref. 551062
Localización: SIIS Archivo

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Palabras clave:
Exclusión social, Migración, Minorías, Desigualdad social, Efectos, Demografía, Envejecimiento demográfico, Economía, Sector público, Mercado de trabajo, Cuidadores, Trabajo, Desempleo, Condiciones de trabajo, Salario, Cualificación, Igualdad de oportunidades, Gasto social, Servicios públicos, Pensiones, Pensiones no contributivas, Seguridad Social, Prestaciones económicas, Subsidio de paro, Beneficiarios, Pobreza, Prestaciones sociales, Atención sanitaria, Utilización de servicios, Actitudes sociales, Percepción, Datos estadísticos, Estadísticas de servicios, Evolución, Predicción, Defensor del Pueblo, Recomendaciones, Informes oficiales, España

Resumen:
El estudio que se presenta en esta publicación se centra en el análisis de los efectos de la inmigración en la economía española. El texto se despliega en cuatro grandes apartados relativos a cuatro grandes áreas de análisis de nuestra economía: demografía, mercado laboral, economía pública y efectos macroeconómicos.

El primero de los apartados se refiere a una dimensión que el informe considera absolutamente crucial: entender la importancia de la migración como mecanismo de sostenibilidad demográfica y sus implicaciones en materia económica.

En la segunda de las secciones, sobre el mercado laboral, se incide en algunas ideas claves apuntadas previamente en el análisis del marco demográfico. La idea fundamental es que los flujos inmigratorios son esenciales para compensar el declive de la fuerza laboral nativa (población activa), hasta el punto de que, desde el final de la crisis económica, la totalidad del incremento en la población activa en España corresponde a ciudadanos extranjeros.

Por otro lado, el texto incide en la concepción de que la inmigración laboral no solo ha sido necesaria en el pasado y lo es en el presente, sino que será aún más importante en el futuro, en la medida en que el país apueste por un cambio de modelo hacia un crecimiento apoyado en la innovación y el progreso tecnológico.

También se dedica una extensa sección a documentar lo que es ya desde hace años un consenso académico global: el impacto de la inmigración laboral sobre los niveles de salarios, empleo o paro de los trabajadores nativos es muy reducidos, no generalizable y, en todo caso, muy limitado en el tiempo.

Respecto a la economía pública, el informe revisa exhaustivamente diversos aspectos que, normalmente, alimentan los prejuicios negativos hacia la inmigración. Se detalla también con datos objetivos como los extranjeros están también infrarrepresentados en las pensiones no contributivas, subsidios y ayudas, y todo ello pese a que, en términos agregados, la situación de los hogares inmigrantes es visiblemente mucho más desfavorable que la de los nativos. El texto desmiente que los inmigrantes acaparen las prestaciones de los servicios sociales y describe como su leve sobrerrepresentación media se debe, lógicamente, a una situación de vulnerabilidad que, en promedio, es también muy marcada.

El estudio aborda, además, el prejuicio en torno al uso de los servicios sanitarios, mostrando cómo los extranjeros hacen un uso inferior de consultas, pruebas diagnósticas y medicamentos, generando un menor gasto per cápita en sanidad que el asociado a la población nativa.

Por último, el capítulo relativo a la aportación de la inmigración al crecimiento económico explora las interesantes cadenas de transmisión que conectan el empleo de población extranjera en determinados sectores al crecimiento del conjunto de la economía española.