Imágen de Portada
Observatorio Vasco de la Juventud, Jóvenes y pandemia. Miradas expertas = Gazteak eta pandemia. Adituen begiradak. Vitoria-Gasteiz, Gobierno Vasco-Eusko Jaurlaritza, 2021, 147 p., 145 or.
Ref. 567272
Localización: SIIS Archivo / DFB Archivo

Descargar documento


Palabras clave:
Juventud, Adolescentes, Epidemia, Virus, Efectos, Intervención, Entorno educativo, Discapacidad del físico, Enfermedades mentales, Centros de salud mental, Desempleo, Trabajo, Emancipación, Educación superior, Participación social, Relaciones sociales, Relaciones sexuales, Internet, Migración, Movilidad, Actitudes sociales, País Vasco

Resumen:
La pandemia de la covid-19, que ha revolucionado nuestra cotidianidad en el último año y medio, ha tenido menor incidencia en la juventud que en el resto de la población en lo que se refiere a fallecimientos o ingresos hospitalarios. Las consecuencias sobre la salud son menos graves en el colectivo joven, pero eso no quiere decir que no haya incidido de forma sustancial en la vida de las personas jóvenes, en sus estudios, trabajo, ocio, relaciones, proyectos de vida, etc. Las y los jóvenes cambiaron muchos de sus hábitos y rutinas diarias: recibieron clases on-line, tele-trabajaron, se implicaron en labores solidarias, aumentaron el uso de las redes sociales, limpiaron y cocinaron más, salieron menos, buscaron nuevas formas de hacer deporte, en casa o en solitario, desarrollaron nuevas formas de relacionarse y/o ligar, pospusieron celebraciones, proyectos de emanciparse..., en definitiva, se vieron obligadas a cambiar sus vidas. Y, aunque en los medios de comunicación las fiestas y botellones de la juventud han sido portada en muchas ocasiones, y la sociedad ha tildado a la juventud de egoísta e irresponsable en muchos casos, lo cierto es que la mayoría de las y los jóvenes han cumplido con las medidas de prevención establecidas. Es más, en las investigaciones sobre el tema que ha llevado a cabo el Observatorio Vasco de la Juventud, las personas jóvenes se mostraban de acuerdo con el estado de alarma y las medidas impuestas para intentar frenar la pandemia, mostrando así un claro compromiso en la lucha contra la enfermedad. Al mismo tiempo, muchas de ellas se ofrecieron como voluntarias para ayudar a personas que, por su edad o condición social, tenían dificultades para afrontar solas la nueva situación.