Clinical characteristics of COVID-19 in older adults. A retrospective study in long-term nursing homes in Catalonia
Saved in:
Meis, U., et al., Clinical characteristics of COVID-19 in older adults. A retrospective study in long-term nursing homes in Catalonia. Plos One, vol. 16, n. 7, 2021, 16 p.
Ref.
604275
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Personas mayores, Residencias, COVID, Efectos, Mortalidad, Síntomas, Factor de riesgo, Evolución, España
Personas mayores, Residencias, COVID, Efectos, Mortalidad, Síntomas, Factor de riesgo, Evolución, España
Abstract:
Este artículo constituye un análisis clínico y epidemiológico exhaustivo sobre la presentación, evolución y factores predictivos de mortalidad por COVID-19 en personas mayores institucionalizadas durante la primera ola de la pandemia en Cataluña (marzo-mayo 2020). Basado en una cohorte de 2.092 residentes con diagnóstico confirmado por RT-PCR en 80 residencias de larga estancia, el estudio describe una incidencia media del 28 % y una mortalidad acumulada del 21,75 %, concentrada en un 86 % de los casos durante los primeros 28 días desde el inicio de los síntomas. La muestra, con edad media de 86,7 años y predominio femenino (73 %), refleja fielmente la demografía de los centros geriátricos de la región. El 71 % de los residentes presentó síntomas, destacando fiebre (50 %) y disnea (28 %) como manifestaciones principales, seguidas de tos seca, astenia y diarrea, con una duración media de 9,1 días. Los análisis multivariantes identificaron edad avanzada, neumonía, fiebre, disnea, estupor, rechazo de la ingesta y demencia como los predictores más significativos de mortalidad (p < 0,01), mientras que patologías comunes como enfermedad cardiovascular o EPOC no mostraron asociación relevante. El estudio evidenció además que la densidad y el tamaño de las residencias no influyeron significativamente en la incidencia, sugiriendo que la rápida diseminación viral se debió más a la falta de equipos de protección, escaso testeo y formación insuficiente del personal que a factores estructurales. Los autores concluyen que la vulnerabilidad extrema de esta población, combinada con la alta prevalencia de síndromes geriátricos —especialmente demencia, delirium y desnutrición—, configuró un escenario de alta letalidad y rápida propagación intrainstitucional. Se subraya la necesidad urgente de protocolos preventivos, cribado sistemático, formación en control de infecciones y coordinación sanitaria entre niveles asistenciales, además de priorizar a este grupo en campañas de vacunación y en la planificación de futuras emergencias sanitarias. En síntesis, el estudio ofrece una caracterización clínica detallada de la COVID-19 en mayores institucionalizados, aportando evidencia empírica sobre los determinantes clínicos y estructurales de la mortalidad y proporcionando bases para la mejora de la respuesta sociosanitaria ante epidemias en entornos de cuidados prolongados.
Este artículo constituye un análisis clínico y epidemiológico exhaustivo sobre la presentación, evolución y factores predictivos de mortalidad por COVID-19 en personas mayores institucionalizadas durante la primera ola de la pandemia en Cataluña (marzo-mayo 2020). Basado en una cohorte de 2.092 residentes con diagnóstico confirmado por RT-PCR en 80 residencias de larga estancia, el estudio describe una incidencia media del 28 % y una mortalidad acumulada del 21,75 %, concentrada en un 86 % de los casos durante los primeros 28 días desde el inicio de los síntomas. La muestra, con edad media de 86,7 años y predominio femenino (73 %), refleja fielmente la demografía de los centros geriátricos de la región. El 71 % de los residentes presentó síntomas, destacando fiebre (50 %) y disnea (28 %) como manifestaciones principales, seguidas de tos seca, astenia y diarrea, con una duración media de 9,1 días. Los análisis multivariantes identificaron edad avanzada, neumonía, fiebre, disnea, estupor, rechazo de la ingesta y demencia como los predictores más significativos de mortalidad (p < 0,01), mientras que patologías comunes como enfermedad cardiovascular o EPOC no mostraron asociación relevante. El estudio evidenció además que la densidad y el tamaño de las residencias no influyeron significativamente en la incidencia, sugiriendo que la rápida diseminación viral se debió más a la falta de equipos de protección, escaso testeo y formación insuficiente del personal que a factores estructurales. Los autores concluyen que la vulnerabilidad extrema de esta población, combinada con la alta prevalencia de síndromes geriátricos —especialmente demencia, delirium y desnutrición—, configuró un escenario de alta letalidad y rápida propagación intrainstitucional. Se subraya la necesidad urgente de protocolos preventivos, cribado sistemático, formación en control de infecciones y coordinación sanitaria entre niveles asistenciales, además de priorizar a este grupo en campañas de vacunación y en la planificación de futuras emergencias sanitarias. En síntesis, el estudio ofrece una caracterización clínica detallada de la COVID-19 en mayores institucionalizados, aportando evidencia empírica sobre los determinantes clínicos y estructurales de la mortalidad y proporcionando bases para la mejora de la respuesta sociosanitaria ante epidemias en entornos de cuidados prolongados.