TREATING DRUG DEPENDENCE IN PRIMARY CARE: WORTHY AMBITION BUT FLAWED POLICY?

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MERRILL, J, RUBEN, S., TREATING DRUG DEPENDENCE IN PRIMARY CARE: WORTHY AMBITION BUT FLAWED POLICY?. DRUGS: EDUCATION, PREVENTION AND POLICY, Vol. 7, no. 3 (2000), p. 203-212.
Ref. 113894
Location: SIIS R.1152 Archivo
Palabras clave:
Atención primaria, Drogodependencias, Programas de desintoxicación, Tratamiento, Tratamiento médico, Reino Unido
Abstract:
En comparación con otros países, los médicos del Reino Unido están sujetos a muy escasas restricciones en lo que respecta al tratamiento de las drogodependencias. Esta libertad les autoriza a prescribir prácticamente cualquier droga a sus pacientes, a excepción de la heroína y la cocaína, para lo cual necesitan una licencia especial del Home Office o Ministerio de Interior. Tales restricciones se impusieron como consecuencia de un cierto relajamiento a la hora de recetar sustancias adictivas que se evidenció en los años 60 y marcaron un cambio que hizo hincapié en la necesidad de que los usuarios de drogas fueran tratados por especialistas en drogodependencias. Sin embargo, pese a estos cambios, profesionales con poca o ninguna experiencia en el manejo de las adicciones prescriben hoy metadona inyectable, morfina o anfetaminas a sus pacientes con problemas de adicción. La ausencia de regulaciones que caracteriza al sistema británico ha permitido poner en marcha respuestas rápidas y flexibles ante la cambiante realidad del uso de drogas. Así, por ejemplo, la amplitud de los programas de intercambio de jeringuillas y la aceptación del mantenimiento con metadona tuvo como consecuencia una de las más bajas en infección por VIH entre los usuarios de drogas de Europa. Hoy, la saturación de los centros especializados ha llevado al gobierno a promover la prescripción y mantenimiento con metadona para los usuarios de heroína por parte de los médicos de atención primaria, en lo que se entendería como "atención compartida" tal y como se hace actualmente con otros problemas médicos. Esto representa un giro político importante, ya que durante las tres últimas décadas los médicos de primaria debían tratar las complicaciones médicas del abuso y la dependencia de drogas y posibilitar la desintoxicación a través de la reducción lenta de metadona, pero no tenían autorizado el mantenimiento con la sustancia. Este artículo revisa críticamente las bases que sustentan esta política y destaca la ausencia de evidencias científicas que apoyen el tratamiento del abuso y dependencia de drogas por los médicos de Atención Primaria.