COCAINA Y ENFERMEDAD CARIDOVASCULAR
Saved in:
MARZOA, R., ET AL., COCAINA Y ENFERMEDAD CARIDOVASCULAR. ADICCIONES, Vol. 18, no. SUPL. 1 (2006), p. 169-178.
Ref.
142517
Location:
SIIS R.841 Archivo
Palabras clave:
Cardiopatías, Cocaína, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo
Cardiopatías, Cocaína, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Factor de riesgo
Abstract:
El consumo de cocaína se asocia a patología cardiovascular tanto aguda como crónica incluyendo infarto agudo de miocardio, isquemia miocárdica, desarrollo de arteriosclerosis acelerada, hipertensión, miocarditis, miocardiopatía, arritmias, disección aórtica y endocarditis. Es cada vez más frecuente en los Servicios de Urgencias ver pacientes que presentan dolor torácico en relación con el consumo crónico o eventual de cocaína. Es conocido que la acción de la cocaína sobre la frecuencia cardíaca la presión arterial o el sistema vasomotor favorecen el desarrollo de isquemia miocárdica. Sin embargo, la fisiopatología por la que el consumo de cocaína produce isquemia miocárdica es compleja y multifactorial. Recientemente se ha observado que el uso de cocaína puede favorecer el desarrollo de aneurismas coronarios, promover cambios a nivel molecular, celular y tisular, así como una exposición prolongada a esta droga puede contribuir al desarrollo de una enfermedad aterosclerótica “acelerada”. El conocimiento de todos los mecanismos involucrados en el desarrollo de isquémica miocárdica, los cuales pueden diferir entre los pacientes, podría contribuir a una optimización en su manejo terapéutico y evolución. Ante una persona joven con dolor precordial o infarto agudo de miocardio debe de ser sospechada la existencia de drogodependencia incluyendo el consumo de cocaína. El consumo de cocaína está aumentando y con frecuencia asociado a tabaco y alcohol. Sin embargo muchos consumidores desconocen los efectos tóxicos potencialmente letales de esta droga.
El consumo de cocaína se asocia a patología cardiovascular tanto aguda como crónica incluyendo infarto agudo de miocardio, isquemia miocárdica, desarrollo de arteriosclerosis acelerada, hipertensión, miocarditis, miocardiopatía, arritmias, disección aórtica y endocarditis. Es cada vez más frecuente en los Servicios de Urgencias ver pacientes que presentan dolor torácico en relación con el consumo crónico o eventual de cocaína. Es conocido que la acción de la cocaína sobre la frecuencia cardíaca la presión arterial o el sistema vasomotor favorecen el desarrollo de isquemia miocárdica. Sin embargo, la fisiopatología por la que el consumo de cocaína produce isquemia miocárdica es compleja y multifactorial. Recientemente se ha observado que el uso de cocaína puede favorecer el desarrollo de aneurismas coronarios, promover cambios a nivel molecular, celular y tisular, así como una exposición prolongada a esta droga puede contribuir al desarrollo de una enfermedad aterosclerótica “acelerada”. El conocimiento de todos los mecanismos involucrados en el desarrollo de isquémica miocárdica, los cuales pueden diferir entre los pacientes, podría contribuir a una optimización en su manejo terapéutico y evolución. Ante una persona joven con dolor precordial o infarto agudo de miocardio debe de ser sospechada la existencia de drogodependencia incluyendo el consumo de cocaína. El consumo de cocaína está aumentando y con frecuencia asociado a tabaco y alcohol. Sin embargo muchos consumidores desconocen los efectos tóxicos potencialmente letales de esta droga.