TREATING DRUG MISUSE PROBLEMS: EVIDENCE OF EFFECTIVENESS
保存先:
GOSSOP, M., TREATING DRUG MISUSE PROBLEMS: EVIDENCE OF EFFECTIVENESS. Londres, NATIONAL TREATMENT AGENCY FOR SUBSTANCE MISUSE, 2006, 48 p.
Ref.
144827
配架場所:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Alternativas, Comunidades terapéuticas, Drogodependencias, Efectos, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Reducción de daños, Terapia, Tratamiento médico
Acción contra las drogodependencias, Alternativas, Comunidades terapéuticas, Drogodependencias, Efectos, Experiencias, Intercambio de jeringuillas, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Reducción de daños, Terapia, Tratamiento médico
抄録:
En el ámbito de las drogodependencias, el compromiso con los tratamientos basados en la evidencia no sólo supone una aspiración encomiable, reporta, también, beneficios obvios, como han puesto de manifiesto más de tres décadas de estudios en el Reino Unido. Sin embargo, también debería admitirse –quizás más abiertamente de lo que se hace– que, a pesar de que existen áreas de tratamiento en las que el conocimiento disponible permite adoptar decisiones con relativa facilidad, en otras, las evidencias no son suficientes o, simplemente, no existen aún, por lo que es preciso tomar decisiones basadas en otros criterios diferentes a los científicos. Publicado por la Agencia Nacional Británica para el Tratamiento del Abuso de Drogas, este informe proporciona un completo repaso de las principales evidencias existentes en áreas muy diversas de la intervención en drogodependencias (farmacoterapia, tratamientos psicológicos, comunidades terapéuticas). Entre sus conclusiones, el documento señala que el proceso terapéutico, no debe circunscribirse únicamente a la intervención clínica y que, por tanto, es necesario que se sigan aportando más evidencias sobre cuestiones como la naturaleza y severidad de algunos problemas específicos que presentan determinados usuarios, los procesos que éstos experimentan durante su tratamiento, el rol y la cualificación de los profesionales, y el modo en que se organizan los servicios.
En el ámbito de las drogodependencias, el compromiso con los tratamientos basados en la evidencia no sólo supone una aspiración encomiable, reporta, también, beneficios obvios, como han puesto de manifiesto más de tres décadas de estudios en el Reino Unido. Sin embargo, también debería admitirse –quizás más abiertamente de lo que se hace– que, a pesar de que existen áreas de tratamiento en las que el conocimiento disponible permite adoptar decisiones con relativa facilidad, en otras, las evidencias no son suficientes o, simplemente, no existen aún, por lo que es preciso tomar decisiones basadas en otros criterios diferentes a los científicos. Publicado por la Agencia Nacional Británica para el Tratamiento del Abuso de Drogas, este informe proporciona un completo repaso de las principales evidencias existentes en áreas muy diversas de la intervención en drogodependencias (farmacoterapia, tratamientos psicológicos, comunidades terapéuticas). Entre sus conclusiones, el documento señala que el proceso terapéutico, no debe circunscribirse únicamente a la intervención clínica y que, por tanto, es necesario que se sigan aportando más evidencias sobre cuestiones como la naturaleza y severidad de algunos problemas específicos que presentan determinados usuarios, los procesos que éstos experimentan durante su tratamiento, el rol y la cualificación de los profesionales, y el modo en que se organizan los servicios.