DIY COMMUNITY ACTION. NEIGHBOURHOOD PROBLEMS AND COMMUNITY SELF-HELP

Guardat en:
RICHARDSON, L., DIY COMMUNITY ACTION. NEIGHBOURHOOD PROBLEMS AND COMMUNITY SELF-HELP. BRISTOL, POLICY PRESS, 2008, 298 p.
Ref. 151270
Localització: SIIS 63.12.226
Palabras clave:
Autodeterminación, Barrios, Exclusión social, Experiencias, Participación social, Pobreza, Programas de promoción, Voluntariado, Reino Unido
Resum:
La gestión del bienestar social raramente despierta consensos en los partidos políticos. Pero en el Reino Unido hay una medida que suscita la aprobación casi unánime: el fortalecimiento de la participación comunitaria como mecanismo para revitalizar zonas urbanas degradadas. En esta línea se sitúa el presente estudio, que evalúa un programa experimental desarrollado en ese país por la Fundación Gatsby a lo largo de cinco años. El objetivo del proyecto era proporcionar cursos de organización comunitaria y diseño de proyectos, así como pequeñas ayudas económicas para que los participantes pudieran poner en marcha sus ideas de regeneración barrial. Entre los 700 grupos que se beneficiaron del programa, el libro se centra en 82, caracterizados por ser de pequeño tamaño, reducida escala de acción y ajustados presupuestos; algo menos de la mitad eran de reciente creación, y la mayor parte de los voluntarios estaban jubilados. Para conocer el devenir de los proyectos nacidos al amparo de esta iniciativa y el impacto de los medios proporcionados, el equipo de investigadores realizó un extenso trabajo de campo. El análisis de éste apunta a que el desarrollo comunitario trasciende la lucha contra la pobreza, y a que la gente tiene verdadero interés en fortalecer sus comunidades. En este sentido, la autoayuda debe concebirse como la forma básica de acción comunitaria, una respuesta cívica a los problemas sociales más cercanos que, partiendo de unos pocos, beneficia a toda la comunidad, mejorando los servicios, renovando los barrios y reavivando la democracia. Entre las debilidades de este tipo de acción social la autora subraya, entre otras, el cuestionamiento de la legitimidad de estos grupos por parte de otros agentes sociales, la falta de experiencia y confianza en sí mismas, y las dificultades de organización interna. La obra termina con una serie de recomendaciones sobre el modo más adecuado de fomentar el desarrollo comunitario autogestionado.