TOBACCO USE AMONG THOSE WITH SERIOUS PSYCHOLOGICAL DISTRESS: RESULTS FROM THE NATIONAL SURVEY OF DRUG USE AND HEALTH, 2002
Guardat en:
HAGMAN, B.T., ET AL., TOBACCO USE AMONG THOSE WITH SERIOUS PSYCHOLOGICAL DISTRESS: RESULTS FROM THE NATIONAL SURVEY OF DRUG USE AND HEALTH, 2002. Addictive Behaviors, Vol. 33, no. 4 (2008), p. 582-592.
Ref.
151905
Localització:
SIIS R.992 Archivo
Palabras clave:
Consumo, Drogodependencias, Enfermedades mentales, Estudio epidemiológico, Tabaquismo, Trastornos psiquiátricos
Consumo, Drogodependencias, Enfermedades mentales, Estudio epidemiológico, Tabaquismo, Trastornos psiquiátricos
Resum:
A pesar del progresivo descenso del consumo de tabaco en los últimos años, sigue habiendo altas tasas de fumadores entre algunos grupos sociales. Estudios previos han documentado altas tasas de consumo de cigarrillos entre las personas con distrés (consecuencias negativas del estrés) grave comparadas con las de la población general. Pero hasta este momento no había estudios poblacionales que evaluaran, desde una perspectiva integral, los desórdenes mentales y el uso de tabaco. El presente estudio documenta la prevalencia del consumo de tabaco, la dependencia de la nicotina y la capacidad para dejar de fumar en personas con y sin distrés utilizando la National Survey of Drug Use and Health (NSDUH) de 2002, que proporciona estimaciones anuales de uso de alcohol y otras drogas en Estados Unidos. Asimismo, utiliza la escala K6, un instrumento de exploración psicológica que analiza la frecuencia de los síntomas de distrés en un período determinado. El análisis de los datos de la NSDUH se ha centrado en individuos de más de 18 años que respondieron a la escala K6, en total 36.370 personas. Los resultados confirman la hipótesis de que el distrés grave contribuye de manera sustancial al consumo de tabaco. Estos individuos resultaron más propensos a fumar de manera habitual y también a fumar puros o tabaco en pipa. Además, en este grupo se observó una proporción más alta de adicción al tabaco y una mayor urgencia en el consumo. Por último, los individuos con distrés mostraron más dificultad para dejar de fumar y un mayor uso de tabaco cuando los síntomas de aquél se hacían más severos. Las conclusiones de esta investigación sugieren que se debe continuar estudiando el consumo de otros tipos de tabaco por parte de personas con distrés grave, puesto que su uso se está incrementando con el progresivo descenso del consumo de cigarrillos. Por último, el artículo recomienda asegurarse de que las actuales medidas sanitarias lleguen a este grupo de fumadores y se desarrollen de tal manera que puedan beneficiarlos.
A pesar del progresivo descenso del consumo de tabaco en los últimos años, sigue habiendo altas tasas de fumadores entre algunos grupos sociales. Estudios previos han documentado altas tasas de consumo de cigarrillos entre las personas con distrés (consecuencias negativas del estrés) grave comparadas con las de la población general. Pero hasta este momento no había estudios poblacionales que evaluaran, desde una perspectiva integral, los desórdenes mentales y el uso de tabaco. El presente estudio documenta la prevalencia del consumo de tabaco, la dependencia de la nicotina y la capacidad para dejar de fumar en personas con y sin distrés utilizando la National Survey of Drug Use and Health (NSDUH) de 2002, que proporciona estimaciones anuales de uso de alcohol y otras drogas en Estados Unidos. Asimismo, utiliza la escala K6, un instrumento de exploración psicológica que analiza la frecuencia de los síntomas de distrés en un período determinado. El análisis de los datos de la NSDUH se ha centrado en individuos de más de 18 años que respondieron a la escala K6, en total 36.370 personas. Los resultados confirman la hipótesis de que el distrés grave contribuye de manera sustancial al consumo de tabaco. Estos individuos resultaron más propensos a fumar de manera habitual y también a fumar puros o tabaco en pipa. Además, en este grupo se observó una proporción más alta de adicción al tabaco y una mayor urgencia en el consumo. Por último, los individuos con distrés mostraron más dificultad para dejar de fumar y un mayor uso de tabaco cuando los síntomas de aquél se hacían más severos. Las conclusiones de esta investigación sugieren que se debe continuar estudiando el consumo de otros tipos de tabaco por parte de personas con distrés grave, puesto que su uso se está incrementando con el progresivo descenso del consumo de cigarrillos. Por último, el artículo recomienda asegurarse de que las actuales medidas sanitarias lleguen a este grupo de fumadores y se desarrollen de tal manera que puedan beneficiarlos.