MUJERES MALTRATADAS POR SU PAREJA CON TRASTORNO DE ESTRES POSTRAUMATICO: ESTUDIO DE LAS VICTIMAS Y DE LAS CARACTERISTICAS DE UN PROGRAMA DE INTERVENCION

Spremljeno u:
ALONSO, E., LABRADOR, F., MUJERES MALTRATADAS POR SU PAREJA CON TRASTORNO DE ESTRES POSTRAUMATICO: ESTUDIO DE LAS VICTIMAS Y DE LAS CARACTERISTICAS DE UN PROGRAMA DE INTERVENCION. Madrid, UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, 2008, 92 p.
Ref. 153982
Lokacija: DFB Archivo
Palabras clave:
Características usuario, Efectos, Estrés, Estudio longitudinal, Evaluación de servicios, Malos tratos, Mujer, Pareja, Resultados, Satisfacción, Tratamiento, Trauma, Víctimas
Sažetak:
El objetivo de esta investigación ha sido el estudio de las características de una muestra de mujeres víctimas de violencia de pareja, en concreto, de sus características sociodemográficas, consecuencias psicopatológicas del maltrato sufrido e historia de la violencia, así como el desarrollo y evaluación de la eficacia de un programa de intervención para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT) en estas víctimas. Han participado 103 mujeres, todas con diagnóstico de TEPT (DSM-IV-TR) como consecuencia de la violencia sufrida a manos de su pareja, que han sido evaluadas en cuanto a sus características sociodemográficas, psicopatológicas e historia se la violencia sufrida y han participado en un programa de tratamiento multicomponente aplicado en formato grupal. La intervención, de ocho sesiones, incluye psicoeducación, entrenamiento en control de la activación, terapia cognitiva y terapia de exposición. Para el estudio de la eficacia se utilizó un diseño cuasi experimental de dos grupos independientes (grupo de tratamiento, en el que participaron 87 mujeres, y grupo de no tratamiento, en el que participaron 16) con medidas repetidas (en el pretratamiento, postratamiento y seguimientos a al mes, tres, seis y doce meses). El recorrido por las distintas características sociodemográficas de las participantes en el estudio deja al descubierto el contexto tan desfavorable al que, a menudo, deben enfrentarse las víctimas de este tipo de violencia -falta de apoyo social, bajo nivel económico, dificultad de acceso al mundo laboral y excesivas cargas- y que va a dificultar su readaptación a una nueva situación libre de violencia. El análisis de las características de la violencia, en concreto, el maltrato físico sufrido por la mayoría de las participantes, la cronicidad, la instauración temprana en la relación de pareja y la alta frecuencia de las agresiones, así como la ausencia de una red de apoyo social y/o familiar durante todo este tiempo, serían indicadores de la dramática situación vivida por estas mujeres y por muchos de sus hijos. La gravedad de los problemas psicológicos que sufren las víctimas, como muestra la intensidad de la sintomatología postraumática encontrada en este estudio, evidenciaría nuevamente el infierno en vida al que han estado sometidas estas mujeres durante más de trece años. Así mismo, la descripción psicopatológica de las participantes pone de relieve, por un lado, el efecto tan devastador que este tipo de violencia, independientemente de tipo que sea, tiene en la salud mental de las víctimas. Y por otro, confirma el carácter altamente invalidante del trastorno de estrés postraumático, que afecta al nivel de autoestima, de ansiedad, al estado de ánimo y al sistema de creencias previo, provocando un deterioro significativo en su funcionamiento global de estas víctimas. Por lo tanto, resulta fundamental abordar el TEPT desde el principio y de forma específica, ya que sólo superado éste, la persona tendrá la capacidad y los recursos para poder hacer frente a los retos de la vida cotidiana y desarrollar una nueva adaptación a su medio. En cuanto a la eficacia de la intervención, los resultados en el postratamiento y en el seguimiento al mes, tres, seis y doce meses de concluida la intervención indican que las víctimas mejoraron significativamente en sintomatología postraumática y en el resto de las medidas evaluadas: Depresión, autoestima, inadaptación social y cogniciones postraumáticas. Un 68.1% de las participantes que finalizaron el tratamiento se recupera del trastorno al postratamiento y un 85.2% lo hace en el seguimiento a los doce meses. La alta participación en el tratamiento, tanto en la asistencia a sesiones como en el cumplimiento de las tareas para casa, sería también un indicador de éxito en la eficacia de la intervención. Más aún teniendo en cuenta la dificultad del momento por el que atraviesan y la gran cantidad de obligaciones a las que diariamente deben enfrentarse (muchas están separadas del agresor, trabajan o están buscando trabajo, tienen hijos a su cargo, etc). Señalar por último que factores como la ausencia de una red social de apoyo, el tener denuncias y juicios pendientes por la violencia sufrida, la exposición a otros traumas además del maltrato o la experiencia de violencia en otras relaciones, parecen interferir en la eficacia de la intervención. Por tanto son aspectos fundamentales a tener en cuenta a la hora de diseña programas de tratamiento para ayudar a estas mujeres a superar las secuelas psicológicas de la violencia.