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Conceptualización del riesgo de contraer el virus de la hepatitis C entre los usuarios de drogas por vía inyectada


RHODES, T., TRELOAR, C., THE SOCIAL PRODUCTION OF HEPATITIS C RISK AMONG INJECTING DRUG USERS: A QUALITATIVE SYNTHESIS. ADDICTION , Vol. 103, no. 10 (2008), p. 1593-1603
Ref. 154258
Localización: R.696 Archivo

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Palabras clave:
Actitudes, Drogas ilegales, Drogodependencias, Estudio cualitativo, Hepatitis, Literatura científica, Percepción, Prevención, Riesgo, Transmisión, Vía intravenosa

Resumen:
Se calcula que al menos 170 millones de personas en todo el mundo (9 millones en Europa) están infectadas con el virus de la hepatitis C (VHC). El 90% de las transmisiones se deben al consumo de drogas por vía inyectada, y la prevalencia del VHC entre quienes siguen esta práctica oscila entre el 30 y el 60%, según los países. Esta elevada prevalencia exige profundizar en el modo en que estas personas interpretan el riesgo de contraer hepatitis C. Para ello, el presente trabajo realiza un metaanálisis etnográfico de los estudios cualitativos publicados al respecto en inglés entre los años 2000 y 2008, fijándose exclusivamente en aquellas investigaciones sobre la perspectiva de los usuarios. En total, se seleccionaron 31 artículos, que aludían a 24 estudios de 10 países diferentes, en los cuales habían participado, en total, más de 1.000 consumidores por vía inyectada. Las conclusiones apuntan a que estos usuarios asumen el riesgo de adquirir el VHC como algo inevitable, en parte por la incertidumbre generalizada que existe sobre la transmisión, el diagnóstico, los síntomas y los efectos de la hepatitis C. En su imaginario, el VHC se presenta ligado al HIV, que se concibe como el peligro por antonomasia. El pensamiento simbólico tiene aquí más relevancia que el saber biomédico, y así, la higiene y la confianza aparecen como herramientas para manejar el riesgo y la incertidumbre en torno al VHC. Estos resultados sirven de base a los autores para plantear una serie de propuestas de intervención. La primera es implementar programas de reducción de daños específicos para la hepatitis C. Además, consideran que la apelación al cálculo de riesgos resulta insuficiente y que las intervenciones deben incorporar las narrativas sobre la higiene y la confianza. Igualmente, consideran imprescindible fomentar la responsabilidad colectiva, dado que la hepatitis C, a diferencia del sida, no ha generado una identidad grupal que impulse la movilización espontánea. Por último, entienden la presión policial, el ‘sinhogarismo’ y la subordinación de las mujeres consumidoras sobre los hombres consumidores como problemas de fondo que socavan las intervenciones en este terreno y reclaman, por tanto, que sean objeto de abordaje complementario.