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Sexo, drogas y ambientes recreativos


CALAFAT, A., ET AL., QUE DROGAS SE PREFIEREN PARA LAS RELACIONES SEXUALES EN CONTEXTOS RECREATIVOS. ADICCIONES , Vol. 20, no. 1 (2008), p. 37-48
Ref. 154394
Localización: R.841 Archivo

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Palabras clave:
Actitudes, Adolescentes, Drogodependencias, Estudio cualitativo, Juventud, Relaciones sexuales, España

Resumen:
La intensificación de la vida sexual y del consumo de drogas entre la juventud no es ajena a la expansión de otro fenómeno social: el modelo recreativo de las noches de fines de semana. Los jóvenes interpretan el contexto recreativo como un espacio donde aumenta la probabilidad de lograr un encuentro sexual, lo cual suele derivar hacia un mayor consumo de drogas. Son muchos los jóvenes que valoran las sustancias por sus efectos facilitadores de relaciones sexuales; ahora bien, existen preferencias hacia ciertas sustancias y críticas hacia otras en función de si logran el objetivo de mejorarlas en alguna dimensión. Esta investigación trata de entender y explorar las relaciones que los jóvenes establecen en estos contextos entre las drogas más habituales y la consecución de determinadas metas sexuales, como facilitar los encuentros, aumentar las sensaciones, prolongar las relaciones e involucrarse en prácticas sexuales menos usuales. El alcohol es la sustancia más utilizada y valorada en relación a la sexualidad excepto a la hora de prolongar la relación. El estudio subraya la posición privilegiada que las mujeres conceden al alcohol, debido, posiblemente, a las expectativas sociales a las que están sometidas. La cocaína también resulta muy apreciada, ya que se considera que aumenta la desinhibición y prolonga la relación sexual. Sin embargo, algunos comentarios hicieron referencia a su efecto negativo sobre la erección y el orgasmo masculino. El cannabis, por su parte, es poco valorado como aliado sexual, pero quienes sí lo aprecian, sobre todo mujeres, argumentan que aumenta la excitación y la sensibilidad. Por último, el éxtasis, a pesar de ser conocido como “la droga del amor”, aparece en este trabajo como una de las sustancias menos seleccionadas por sus efectos positivos sobre la sexualidad. El estudio destaca el importante papel que la gestión de la sexualidad desempeña como mecanismo potenciador del uso de alcohol y otras drogas. En consecuencia, reclama que se tenga en cuenta la relación tan positiva que muchos jóvenes establecen entre sexualidad y drogas a la hora de diseñar los programas de prevención dirigidos a este colectivo.