DISTRIBUTING FOIL FROM NEEDLE AND SYRINGE PROGRAMMES (NSPS) TO PROMOTE TRANSITIONS FROM HEROIN INJECTING TO CHASING: AN EVALUATION

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PIZZEY, R., HUNT, N., DISTRIBUTING FOIL FROM NEEDLE AND SYRINGE PROGRAMMES (NSPS) TO PROMOTE TRANSITIONS FROM HEROIN INJECTING TO CHASING: AN EVALUATION. HARM REDUCTION JOURNAL, Vol. 5, no. 24 (2008), p. 8.
Ref. 157031
Localización: SIIS R.1830 Archivo
Palabras clave:
Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Heroína, Opiáceos, Reducción de daños, Reino Unido
Resumen:
La inyección por vía parenteral es la forma de consumo de heroína que mayores riesgos de salud implica. Para evitarlos, se suelen ofrecer programas de desintoxicación y de mantenimiento. No obstante, la experiencia muestra que hay drogodependientes que se resisten a participar en los programas convencionales y se inclinan hacia el uso de los servicios de bajo umbral, tales como las salas de consumo higiénico o los programas de intercambio de jeringuillas. Exchange Supplies, una empresa social británica ha elaborado un programa de reducción de daños dirigido a este colectivo de heroinómanos que consiste en animar a los consumidores a cambiar las vías de consumo. Se trata, concretamente, de distribuir material para la inhalación de heroína (papel de plata recortado) a través de los puntos de intercambio de jeringuillas, explicándoles a los drogodependientes la disminución de riesgos para la salud que aporta este cambio en los hábitos de consumo. Los proyectos piloto de este programa fueron implantados entre los 320 usuarios de los puntos de intercambio de jeringuillas de cuatro ciudades británicas en el año 2006. Este artículo, que presenta los resultados de la primera evaluación del programa, revela que durante los diez meses posteriores a que se empezara a ofrecer material para inhalar la droga, el número de visitas en el punto de intercambio de jeringuillas aumentó en un 32,5%. Durante este tiempo se registraron también 32 nuevos usuarios consumidores de heroína inhalada, quienes hasta entonces no estaban en contacto con el sistema de atención al drogodependiente. Un 85% de los consumidores afirmaron además que, después de acceder al programa, a veces optaban por la inhalación de la droga en situaciones en las que tradicionalmente se la solían inyectar. Aunque todavía es pronto sacar conclusiones definitivas sobre la eficacia de este tipo de iniciativas, los autores del artículo señalan que los primeros resultados indican una tendencia positiva en cuanto a la elección de vías de consumo. La posibilidad de atraer a nuevos usuarios a los servicios también resulta prometedora, independientemente de si se cumple el objetivo de reducir la inyección de la droga o no.