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Qué fue primero, ¿la pobreza o los problemas familiares?


Stock, L., et al., Personal relationships and poverty. An evidence and policy review. Londres, The Tavistock Institute, 2014, 116 p.
Ref. 163844
Location: SIIS Archivo

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Keywords:
Pobreza, Familia, Familias monoparentales, Relaciones personales, Relaciones sociales, Apoyo social, Efectos, Factor de riesgo, Factor de protección, Reino Unido

Abstract:
Este documento es el fruto de un proyecto de colaboración entre las entidades británicas Fundación Joseph Rowntree (Joseph Rowntree Foundation) e Instituto Tavistock (Tavistock Institute) destinado al desarrollo de estrategias anti pobreza basadas en la evidencia. El informe, uno de varios documentos publicados dentro del marco de este trabajo conjunto, pretende concretamente analizar el posible vínculo entre las relaciones personales y la pobreza. Otro objetivo de la investigación es identificar políticas que puedan incidir positivamente sobre la pobreza.

Para cumplir con este objetivo los autores llevaron a cabo una revisión sistemática de la literatura científica sobre pobreza y relaciones personales de cuatro tipos, a saber: la paternidad, las relaciones de pareja, la monoparentalidad y, por último, la familia extendida y el apoyo social más amplio.

Una de las conclusiones más importantes del estudio es que las familias con padres que participan activamente en el cuidado de los hijos y en las que las madres están activas en el mercado laboral tienen un menor riesgo de pobreza que el resto de las familias. No obstante para que esta situación beneficie a las familias, es imprescindible contar con un acceso fácil y asequible a los servicios de atención a la infancia. Muchos padres acuden, debido a la ausencia de servicios de estas características, a la ayuda de los abuelos. No obstante, señalan los autores, esta solución es desaconsejable en los casos cuando los abuelos ya ejercen como cuidadores atendiendo a sus familiares mayores o si para poder atender a sus nietos han de abandonar un empleo en el mercado laboral regular. Por otro lado, comentan los autores, conviene tener en cuenta que una situación económica difícil puede desencadenar problemas relacionales en la familia. Se recomienda, por ello, proporcionar servicios de apoyo familiar y, en el caso de que una separación sea inevitable, facilitar ayudas monetarias y prestaciones sociales dirigidos tanto a los hijos como a los padres de las familias monoparentales.