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AMUNDSEN, E.J., RAVNDAL, E., DOES SUCCESSFUL SCHOOL-BASED PREVENTION OF BULLYING INFLUENCE SUBSTANCE USE AMONG 13- TO 16-YEAR-OLDS?. DRUGS: EDUCATION, PREVENTION AND POLICY , Vol. 17, no. 1 (2010), p. 42-54
Ref. 165767
Location: R.1152 Archivo

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Keywords:
Adolescentes, Compañeros, Drogodependencias, Efectos, Entorno educativo, Evaluación de servicios, Juventud, Malos tratos, Programas de prevención, Noruega

Abstract:
Entre las características más frecuentes observadas en los alumnos que acosan a sus compañeros, destacan una acentuada tendencia a abusar de su fuerza, la impulsividad, el déficit en habilidades sociales, la baja tolerancia a la frustración, la dificultad para cumplir normas, las relaciones negativas con adultos, un bajo rendimiento escolar y una propensión a consumir alcohol, tabaco y drogas ilegales. Los programas de intervención sobre el acoso escolar no suelen tener como objetivo prevenir el consumo de drogas, pero en la presente investigación los autores buscan conocer si tienen efectos positivos en las tasas de consumo de los adolescentes, tal como apuntan diversos estudios. Para ello, se utilizaron los datos de cuestionarios epidemiológicos obtenidos en el marco de un plan nacional de prevención de drogas en Noruega. Se recogió información sobre el consumo de drogas entre jóvenes desde los 14 a los 16 años, es decir, durante tres años consecutivos. El trabajo de campo tuvo lugar en colegios en los que estaba instaurado un reconocido programa de prevención del acoso escolar y en centros en los que no se llevaba a cabo ninguna acción preventiva. Las autoras destacan el hecho de que no hubiera diferencias en las tasas de consumo de alcohol entre jóvenes de colegios del grupo experimental y aquellos del grupo de control. En cambio, la intoxicación etílica y el consumo de cannabis y tabaco eran mayores en los colegios sin programa de prevención del acoso escolar. Con todo, señalan la importancia de los efectos beneficios de este programa de prevención –la implicación e interés por parte de los adultos, la existencia de unas normas claras sobre conductas aceptables y no aceptables, y una buena resolución de conflictos–. Además, subrayan la necesidad de este tipo de programas en el ámbito de la prevención del consumo, ya que fomentan actitudes y conductas positivas que disuaden a los jóvenes de utilizar drogas.