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ESPING-ANDERSEN, G., THE INCOMPLETE REVOLUTION. ADAPTING TO WOMEN'S NEW ROLES. CAMBRIDGE, Policy Press, 2009, 214 p.
Ref. 165935
Location: 61.469

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Keywords:
Bienestar, Cambio social, Conciliación, Desigualdad social, Envejecimiento demográfico, Estado social, Estudio internacional, Estudio sociológico, Familia, Género, Hijos, Igualdad de oportunidades, Mujer, Natalidad, Política familiar, Política social, Políticas públicas, Rol social

Abstract:
El sociólogo danés afincado en Barcelona Gøsta Esping- Andersen es probablemente el experto más reputado en el análisis del Estado de bienestar. En este libro, se ocupa del progresivo cambio del papel de las mujeres en la sociedad, que él designa como una “revolución incompleta”. A pesar de adentrarse en un territorio dominado por las escritoras feministas, el autor cree que su aportación puede ser interesante, porque utilizando la perspectiva racional, sin argumentaciones principalmente basadas en la ideología, llega a conclusiones similares. En un momento histórico en el que la familia nuclear tradicional es cada vez más minoritaria y crecen en presencia nuevas alternativas, como la cohabitación, las familias monoparentales o las personas que viven sin pareja, el matrimonio y la descendencia han dejado de estar presumiblemente unidos. Además, cada vez más mujeres deciden no ser madres, o tienen un solo hijo o hija, ya sea con pareja como sin ella. La naturaleza “incompleta” de este cambio revolucionario está provocando, a su juicio, serios desequilibrios en la sociedad, que son particularmente evidentes en tres frentes: el recorte de la natalidad, la menguante inversión en estos niños y niñas, y el envejecimiento poblacional. La preocupación central del autor es que la revolución de las mujeres pueda constituir el germen de nuevas desigualdades, e incluso de una mayor polarización social. Por ello, considera que es absolutamente necesario crear una nueva política social, capaz de gestionar estos cambios. Esping-Andersen propone una política familiar que maximice las capacidades tendentes a la ‘desfamiliarización’, sobre todo en el cuidado, y que, ante todo, acelere el desarrollo de la revolución de las mujeres, para evitar nuevas desigualdades. Considera también que hay que invertir en políticas dirigidas a los menores, ya que éstas repercutirán en la reducción de diferencias intrageneracionales en la tercera edad.