NO FIGHTING, NO BITING, NO SCREAMING. HOW TO MAKE BEHAVING POSITIVELY POSSIBLE FOR PEOPLE WITH AUTISM AND OTHER DEVELOPMENTAL DISABILITIES
Saved in:
HEJLSKOV, B., NO FIGHTING, NO BITING, NO SCREAMING. HOW TO MAKE BEHAVING POSITIVELY POSSIBLE FOR PEOPLE WITH AUTISM AND OTHER DEVELOPMENTAL DISABILITIES. Londres, JESSICA KINGSLEY PUBLISHERS, 2010, 240 p.
Ref.
170472
Location:
SIIS M11.3.85
Palabras clave:
Autismo, Casuística, Conflicto, Discapacidad del lenguaje, Discapacidad intelectual, Intervención, Manuales, Recomendaciones, Trastornos de la conducta, Trastornos del espectro autista
Autismo, Casuística, Conflicto, Discapacidad del lenguaje, Discapacidad intelectual, Intervención, Manuales, Recomendaciones, Trastornos de la conducta, Trastornos del espectro autista
Abstract:
Para ayudarles a cumplir con este cometido, el presente manual expone tres estrategias fundamentales que deben utilizarse ante este tipo de problema. La primera, tan simple como efectiva, consiste en ajustar nuestras demandas a las capacidades de la persona, ya que una demanda excesiva, planteada de forma inadecuada o inoportuna, puede desencadenar un problema de conducta. En segundo lugar, hay que identificar los factores de estrés que favorecen la conducta inapropiada, y distinguir entre aquellos presentes habitualmente en la vida diaria de la persona, y los circunstanciales o coyunturales. Esto resulta muy útil desde el punto de vista de la prevención. Finalmente, controlar los propios sentimientos y la manera en que los expresamos ayuda a responder con calma ante los problemas que no se han podido evitar.
Para ayudarles a cumplir con este cometido, el presente manual expone tres estrategias fundamentales que deben utilizarse ante este tipo de problema. La primera, tan simple como efectiva, consiste en ajustar nuestras demandas a las capacidades de la persona, ya que una demanda excesiva, planteada de forma inadecuada o inoportuna, puede desencadenar un problema de conducta. En segundo lugar, hay que identificar los factores de estrés que favorecen la conducta inapropiada, y distinguir entre aquellos presentes habitualmente en la vida diaria de la persona, y los circunstanciales o coyunturales. Esto resulta muy útil desde el punto de vista de la prevención. Finalmente, controlar los propios sentimientos y la manera en que los expresamos ayuda a responder con calma ante los problemas que no se han podido evitar.
Abstract:
Saber cómo responder ante los problemas de conducta de las personas con discapacidad intelectual es fundamental para padres y profesionales, y puede mejorar enormemente la calidad de vida de las propias personas con discapacidad, alejando el fantasma de la angustia y las restricciones, y procurándoles una vida en la que puedan mantener el autocontrol. No obstante, de acuerdo con el autor de este manual, ofrecer una respuesta positiva ante los problemas de conducta no es algo sencillo, ni mucho menos natural. Para lograrlo, además de reconocer que los métodos educativos convencionales no funcionan con este tipo de conductas y de evitar culpar de aquéllas a la propia persona con discapacidad –de acuerdo con el autor, un principio fundamental que se debe tener en cuenta es que “quien puede comportarse, lo hace”–, los padres y profesionales deben convencerse de que la prevención y el control de estas situaciones son su responsabilidad.
Saber cómo responder ante los problemas de conducta de las personas con discapacidad intelectual es fundamental para padres y profesionales, y puede mejorar enormemente la calidad de vida de las propias personas con discapacidad, alejando el fantasma de la angustia y las restricciones, y procurándoles una vida en la que puedan mantener el autocontrol. No obstante, de acuerdo con el autor de este manual, ofrecer una respuesta positiva ante los problemas de conducta no es algo sencillo, ni mucho menos natural. Para lograrlo, además de reconocer que los métodos educativos convencionales no funcionan con este tipo de conductas y de evitar culpar de aquéllas a la propia persona con discapacidad –de acuerdo con el autor, un principio fundamental que se debe tener en cuenta es que “quien puede comportarse, lo hace”–, los padres y profesionales deben convencerse de que la prevención y el control de estas situaciones son su responsabilidad.