The social reintegration of ex-prisoners in Council of Europe Member States
Saved in:
Jarman, B., Scurfield, L., (eds.), The social reintegration of ex-prisoners in Council of Europe Member States. Bruselas, Quaker Council for European Affairs, 2011, 132 p.
Ref.
178576
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Datos estadísticos, Delincuencia, Encuestas, Estudio comparativo, Exclusión social, Ex-reclusos, Inclusión laboral, Inclusión social, Planificación de servicios, Prisión, Programas de inserción, Programas de rehabilitación, Recomendaciones, Tratamiento, Europa
Datos estadísticos, Delincuencia, Encuestas, Estudio comparativo, Exclusión social, Ex-reclusos, Inclusión laboral, Inclusión social, Planificación de servicios, Prisión, Programas de inserción, Programas de rehabilitación, Recomendaciones, Tratamiento, Europa
Abstract:
El Consejo Cuáquero de Asuntos Europeos viene publicando, desde hace algunos años, una serie de documentos en los que se abordan las medidas penales y otros programas de intervención dirigidos a las personas que han cometido delitos. La última aportación a dicha serie es este informe que analiza la reintegración social de exrreclusos en Europa. Se trata de un documento que pretende estudiar la situación actual de los programas de reinserción orientados a personas que han cumplido penas de prisión. Para cumplir con este objetivo, se llevó a cabo una encuesta entre los Ministerios de Justicia de los 47 Estados miembros del Consejo de Europa. Los resultados de esa encuesta se presentan junto con otros datos elaborados por el programa de estadísticas penales del Consejo de Europa y por el International Centre for Prison Studies del King’s College de Londres. En los siete capítulos monográficos del documento se analizan los diferentes servicios y programas de reintegración existentes, a saber: los programas de rehabilitación de las drogodependencias; los tratamientos con delincuentes sexuales; los planes educativos; las intervenciones dirigidas a fomentar la integración laboral, económica y de vivienda; los proyectos en los que participan los familiares; y, por último, los programas dirigidos a fomentar la participación política de los exrreclusos. Después de esta revisión, el Consejo Cuáquero de Asuntos Europeos constata que los programas de reinserción están infrautilizados. La entidad señala, por otro lado, que los países europeos deben concienciarse de la importancia de no olvidar los objetivos integradores del sistema judicial. De lo contrario, argumentan, el número de personas exrreclusas no integradas aumentará, lo cual se traducirá en un innecesario incremento del gasto social. En este contexto, señalan los cuáqueros, conviene también recordar que una amplia evidencia científica que demuestra que las penas de prisión no constituyen el mejor método de reinserción. No basta, por lo tanto, con elaborar e implantar programas de reinserción, sino que, a largo plazo, se deben ir sustituyendo las penas de cárcel por medidas alternativas capaces de favorecer la integración social y laboral.
El Consejo Cuáquero de Asuntos Europeos viene publicando, desde hace algunos años, una serie de documentos en los que se abordan las medidas penales y otros programas de intervención dirigidos a las personas que han cometido delitos. La última aportación a dicha serie es este informe que analiza la reintegración social de exrreclusos en Europa. Se trata de un documento que pretende estudiar la situación actual de los programas de reinserción orientados a personas que han cumplido penas de prisión. Para cumplir con este objetivo, se llevó a cabo una encuesta entre los Ministerios de Justicia de los 47 Estados miembros del Consejo de Europa. Los resultados de esa encuesta se presentan junto con otros datos elaborados por el programa de estadísticas penales del Consejo de Europa y por el International Centre for Prison Studies del King’s College de Londres. En los siete capítulos monográficos del documento se analizan los diferentes servicios y programas de reintegración existentes, a saber: los programas de rehabilitación de las drogodependencias; los tratamientos con delincuentes sexuales; los planes educativos; las intervenciones dirigidas a fomentar la integración laboral, económica y de vivienda; los proyectos en los que participan los familiares; y, por último, los programas dirigidos a fomentar la participación política de los exrreclusos. Después de esta revisión, el Consejo Cuáquero de Asuntos Europeos constata que los programas de reinserción están infrautilizados. La entidad señala, por otro lado, que los países europeos deben concienciarse de la importancia de no olvidar los objetivos integradores del sistema judicial. De lo contrario, argumentan, el número de personas exrreclusas no integradas aumentará, lo cual se traducirá en un innecesario incremento del gasto social. En este contexto, señalan los cuáqueros, conviene también recordar que una amplia evidencia científica que demuestra que las penas de prisión no constituyen el mejor método de reinserción. No basta, por lo tanto, con elaborar e implantar programas de reinserción, sino que, a largo plazo, se deben ir sustituyendo las penas de cárcel por medidas alternativas capaces de favorecer la integración social y laboral.