Buenas prácticas en el uso de sujeciones en centros para personas mayores
সংরক্ষণ করুন:
Gil, M., Buenas prácticas en el uso de sujeciones en centros para personas mayores. Actas de la Dependencia, no. 3 (2011), p. 97-105.
Ref.
188086
অবস্থান:
SIIS R.1893 Archivo
Palabras clave:
Alternativas, Buenas prácticas, Dependencia, Efectos, Evolución, Experiencias, Normativa, Personas mayores, Restricción física, Soluciones residenciales, Bizkaia, España, País Vasco
Alternativas, Buenas prácticas, Dependencia, Efectos, Evolución, Experiencias, Normativa, Personas mayores, Restricción física, Soluciones residenciales, Bizkaia, España, País Vasco
সার সংক্ষেপ:
La utilización de sujeciones físicas para un mayor control de las personas mayores o con discapacidad ha sido una práctica casi habitual, especialmente en el caso de personas con demencia. Bajo una supuesta intención de “proteger” a la persona dependiente, evitar caídas, neutralizar conflictos de convivencia, etc. se han venido utilizando con excesiva frecuencia, tanto las sujeciones de carácter físico como las llamadas químicas, derivadas de la prescripción de sustancias psicotrópicas. Las sujeciones aplicadas a las personas mayores en centros gerontológicos de forma incontrolada, sin los necesarios protocolos para su prescripción y seguimiento, podemos decir que constituyen una mala práctica. Para poner en marcha una buena práctica en el uso de sujeciones, es preciso tomar conciencia del atentado que supone a la dignidad de las personas una mala práctica en esta materia. El esfuerzo por reducir significativamente el uso de sujeciones, de tal manera que lleguen a ser absolutamente excepcionales o incluso inexistentes, es una buena práctica que está comenzando a instaurarse en nuestro país.
La utilización de sujeciones físicas para un mayor control de las personas mayores o con discapacidad ha sido una práctica casi habitual, especialmente en el caso de personas con demencia. Bajo una supuesta intención de “proteger” a la persona dependiente, evitar caídas, neutralizar conflictos de convivencia, etc. se han venido utilizando con excesiva frecuencia, tanto las sujeciones de carácter físico como las llamadas químicas, derivadas de la prescripción de sustancias psicotrópicas. Las sujeciones aplicadas a las personas mayores en centros gerontológicos de forma incontrolada, sin los necesarios protocolos para su prescripción y seguimiento, podemos decir que constituyen una mala práctica. Para poner en marcha una buena práctica en el uso de sujeciones, es preciso tomar conciencia del atentado que supone a la dignidad de las personas una mala práctica en esta materia. El esfuerzo por reducir significativamente el uso de sujeciones, de tal manera que lleguen a ser absolutamente excepcionales o incluso inexistentes, es una buena práctica que está comenzando a instaurarse en nuestro país.