The costs and benefits of paying all the lowest-paid care home workers in the UK the Living Wage

Uloženo v:
Ingham, H., et al., The costs and benefits of paying all the lowest-paid care home workers in the UK the Living Wage. York, Joseph Rowntree Foundation, 2015, 44 p.
Ref. 506739
Umístění: SIIS Archivo
Palabras clave:
Residencias, Salario mínimo, Personal, Condiciones de trabajo, Precariedad, Trabajador, Análisis coste eficacia, Prestaciones económicas, Estudio económico, Coste, Reino Unido
Abstrakt:
Ante la incapacidad del salario mínimo interprofesional vigente en el Reino Unido −fijado en 6,50 £/hora− de garantizar a los trabajadores que lo cobran unos ingresos suficientes, en 2015 se reformó este estándar salarial, que pasó a denominarse National Living Wage y cuya cuantía se fijó en 7,20 £/hora. La ley aprobada establece que los empleadores debían pagar, a partir de abril de 2016, esta cantidad mínima a todos los trabajadores de más de 25 años de edad. En este estudio, se analizan las ventajas e inconvenientes de la aplicación de este incremento salarial en el sector de los cuidados, que emplea a más de 1,5 millones de personas en el Reino Unido, de las cuales el 40% recibe alguna de las modalidades de complemento salarial debido a la baja cuantía de sus salarios.<br><br>El estudio muestra que el incremento salarial afectará, sobre todo, a los servicios gestionados por entidades de titularidad privada, donde el 72,7% de las personas empleadas reciben actualmente un salario inferior al National Living Wage, frente al 17% de las que trabajan en entidades del tercer sector y el 10,4% de las personas contratadas por instituciones públicas. En cuanto a la viabilidad financiera de la reforma, los autores advierten de que sus efectos serán muy desiguales para los distintos centros, dependiendo, fundamentalmente, de su ubicación geográfica y del tipo de personas usuarias a las que atienden. El problema radica en que existe un desfase entre el coste medio de las plazas y la financiación aportada por el Estado para pagar por las plazas públicas que hay en cada centro. Esta diferencia varía entre las 50 £ y las 68 £ mensuales, según la región del país. Esto supone que son las personas usuarias que pagan de su bolsillo el coste de sus cuidados —una media de 636 £ mensuales− las que compensan esa diferencia. Sin embargo, próximamente entrará en vigor una reforma dirigida a ampliar el derecho a recibir financiación pública para costear la totalidad o parte de los servicios de cuidado de las personas, lo cual supondrá una dificultad añadida al ya de por sí difícil equilibrio actual.