Plan Nacional sobre Drogas. Memoria 2013
Saved in:
Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Plan Nacional sobre Drogas. Memoria 2013. Madrid, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2015, 420 p.
Ref.
507594
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Acción contra las drogodependencias, Comunidades terapéuticas, Consumo, Control, Informes oficiales, Instituciones, Metadona, Programas de actividades, Programas de inserción, Programas de mantenimiento, Programas de prevención, Reducción de daños, Tráfico de drogas, Tratamiento médico, Estadísticas de servicios, Datos estadísticos, Datos epidemiológicos, Directorios, Autonomías, España
Drogodependencias, Acción contra las drogodependencias, Comunidades terapéuticas, Consumo, Control, Informes oficiales, Instituciones, Metadona, Programas de actividades, Programas de inserción, Programas de mantenimiento, Programas de prevención, Reducción de daños, Tráfico de drogas, Tratamiento médico, Estadísticas de servicios, Datos estadísticos, Datos epidemiológicos, Directorios, Autonomías, España
Abstract:
El año 2013, al que se refiere el contenido de esta Memoria del PNSD, supone el comienzo de la vigencia del nuevo Plan de Acción sobre Drogas, que se extiende durante todo el cuatrienio 2013-2016. Este Plan de Acción es el segundo de los dos en que se desarrolla la actual Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016, y su elaboración se ha beneficiado tanto de los resultados y la evaluación llevada a cabo en relación con el primer Plan de Acción (2009-2012), como de los trabajos preparatorios que culminaron en la aprobación de la nueva Estrategia de la Unión Europea sobre este tema, que fue aprobada por el Consejo en diciembre de 2012. La metodología prevista para la ejecución de este nuevo Plan de Acción supone una implicación muy estrecha de todas las instancias que componen el PNSD (Planes Autonómicos de Drogas, Administraciones Locales, ONGs, sociedades científicas, universidades etc.) que, sin duda, representa un valor añadido trascendental para asegurar un correcto y exitoso desarrollo del Plan de Acción. De los datos que se presentan en esta edición de la Memoria (que continúa en la línea de renovación de su estructura y mejora de sus contenidos iniciada en la edición anterior), cabe señalar algunos aspectos importantes. Por un lado, que si bien el consumo de ciertas sustancias como la heroína o la cocaína continúan con su tendencia al descenso o la estabilización, en el caso del cánnabis o el alcohol, las cifras revelan un panorama preocupante en el que porcentajes muy elevados de población (y, entre ellos, de forma destacada los jóvenes y los menores de edad) mantienen cotas muy elevadas de consumo y, sobre todo, de un consumo de riesgo que está dando lugar a problemas de salud cada vez más frecuentes y significativos.
El año 2013, al que se refiere el contenido de esta Memoria del PNSD, supone el comienzo de la vigencia del nuevo Plan de Acción sobre Drogas, que se extiende durante todo el cuatrienio 2013-2016. Este Plan de Acción es el segundo de los dos en que se desarrolla la actual Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016, y su elaboración se ha beneficiado tanto de los resultados y la evaluación llevada a cabo en relación con el primer Plan de Acción (2009-2012), como de los trabajos preparatorios que culminaron en la aprobación de la nueva Estrategia de la Unión Europea sobre este tema, que fue aprobada por el Consejo en diciembre de 2012. La metodología prevista para la ejecución de este nuevo Plan de Acción supone una implicación muy estrecha de todas las instancias que componen el PNSD (Planes Autonómicos de Drogas, Administraciones Locales, ONGs, sociedades científicas, universidades etc.) que, sin duda, representa un valor añadido trascendental para asegurar un correcto y exitoso desarrollo del Plan de Acción. De los datos que se presentan en esta edición de la Memoria (que continúa en la línea de renovación de su estructura y mejora de sus contenidos iniciada en la edición anterior), cabe señalar algunos aspectos importantes. Por un lado, que si bien el consumo de ciertas sustancias como la heroína o la cocaína continúan con su tendencia al descenso o la estabilización, en el caso del cánnabis o el alcohol, las cifras revelan un panorama preocupante en el que porcentajes muy elevados de población (y, entre ellos, de forma destacada los jóvenes y los menores de edad) mantienen cotas muy elevadas de consumo y, sobre todo, de un consumo de riesgo que está dando lugar a problemas de salud cada vez más frecuentes y significativos.