Access to social benefits for EU mobile citizens: tourism or myth?
Αποθηκεύτηκε σε:
Fernandes, S., Access to social benefits for EU mobile citizens: tourism or myth?. Serie: Policy Paper n. 168, Paris, Notre Europe, 2016, 26 p.
Ref.
515070
Τοποθεσία:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Trabajo, Desempleo, Movilidad profesional, Protección social, Acceso, Prestaciones económicas, Estudio comparativo, Europa, Unión Europea
Trabajo, Desempleo, Movilidad profesional, Protección social, Acceso, Prestaciones económicas, Estudio comparativo, Europa, Unión Europea
Περίληψη:
Este artículo, publicado por el Instituto Jacques Delors, aborda el espinoso debate sobre el efecto llamada que supuestamente ejercen las ayudas económicas de determinados países miembros de la Unión Europea sobre la inmigración de ciudadanos de otros países de UE con sistemas de protección social menos generosos. En el inicio de su texto, la autora recalca que, a pesar de que en la actualidad existe un intenso debate sobre este asunto, el volumen de la migración intraeuropea es pequeño si se compara con los movimientos migratorios que tienen la Unión Europea como destino. Por otro lado, señala Fernandes, es importante recordar que el fenómeno de la movilidad intraeuropea se produce principalmente por motivos de empleo. Esto hace que los migrantes intraeuropeos presenten una tasa de desempleo menor que la población ‘autóctona’. Los migrantes intraeuropeos no activos (personas jubiladas, estudiantes y solicitantes de empleo) constituyen una minoría muy minoritaria, entre un 0,7% y un 1% de la población total de la Unión Europea. Aun así, la autora reconoce que es normal que se produzca un debate, pues es innegable que algunos municipios receptores de migrantes intraeuropeos tienen dificultades económicas para abordar la llegada de solicitantes de ayuda. No obstante, concluye Fernandes, en este contexto es importante recordar que los migrantes intraeuropeos constituyen un recurso tanto para el desarrollo económico como para las arcas del Estado, y partiendo de esta convicción, recomienda una mayor colaboración a escala europea. Por último, Fernandes señala que los problemas ocasionados por la movilidad intraeuropea deben ser abordados tanto desde el punto de los países receptores, que, en ocasiones, alegan un gasto social exagerado, como desde el punto de vista de los países en los que el saldo migratorio es negativo, pues no hay que olvidar los problemas ocasionados por la pérdida de la población joven, en general, y por la fuga de cerebros, en particular.
Este artículo, publicado por el Instituto Jacques Delors, aborda el espinoso debate sobre el efecto llamada que supuestamente ejercen las ayudas económicas de determinados países miembros de la Unión Europea sobre la inmigración de ciudadanos de otros países de UE con sistemas de protección social menos generosos. En el inicio de su texto, la autora recalca que, a pesar de que en la actualidad existe un intenso debate sobre este asunto, el volumen de la migración intraeuropea es pequeño si se compara con los movimientos migratorios que tienen la Unión Europea como destino. Por otro lado, señala Fernandes, es importante recordar que el fenómeno de la movilidad intraeuropea se produce principalmente por motivos de empleo. Esto hace que los migrantes intraeuropeos presenten una tasa de desempleo menor que la población ‘autóctona’. Los migrantes intraeuropeos no activos (personas jubiladas, estudiantes y solicitantes de empleo) constituyen una minoría muy minoritaria, entre un 0,7% y un 1% de la población total de la Unión Europea. Aun así, la autora reconoce que es normal que se produzca un debate, pues es innegable que algunos municipios receptores de migrantes intraeuropeos tienen dificultades económicas para abordar la llegada de solicitantes de ayuda. No obstante, concluye Fernandes, en este contexto es importante recordar que los migrantes intraeuropeos constituyen un recurso tanto para el desarrollo económico como para las arcas del Estado, y partiendo de esta convicción, recomienda una mayor colaboración a escala europea. Por último, Fernandes señala que los problemas ocasionados por la movilidad intraeuropea deben ser abordados tanto desde el punto de los países receptores, que, en ocasiones, alegan un gasto social exagerado, como desde el punto de vista de los países en los que el saldo migratorio es negativo, pues no hay que olvidar los problemas ocasionados por la pérdida de la población joven, en general, y por la fuga de cerebros, en particular.