Einstein avait raison. Il faut réduire le temps de travail

Gespeichert in:
Larrouturou, P., Méda, D., Einstein avait raison. Il faut réduire le temps de travail. Ivry-sur-Seine, Les Éditions de l'Atélier, 2016, 254 p.
Ref. 515757
Standort: SIIS 515757
Palabras clave:
Trabajo, Desempleo, Jornada laboral, Reparto de empleo, Distribución, Recomendaciones, Francia
Abstract:
Durante la crisis de 1929, Albert Einstein abogaba por reducir el tiempo de trabajo para así fomentar las contrataciones e impulsar la recuperación económica. La idea, que no era nueva, terminó triunfando y, a partir de 1945, la semana de cinco días laborables sin recorte salarial fue imponiéndose en la mayor parte del globo. El debate se reactivó en Francia durante la década de 1990 y tuvo un hito fundamental en la denominada ley Robein (vigente entre 1996 y 2000), por la cual aquellas empresas que implantaban la jornada de cuatro días con vistas a la creación de empleo se beneficiaban de un recorte del 8% en las cotizaciones sociales. Este libro defiende tanto la oportunidad como la factibilidad de la jornada de 32 horas semanales en Francia actual.<br><br>El político Pierre Larrouturou —principal impulsor de la ley Robein— y la catedrática Dominique Méda consideran el desempleo como uno de los más graves problemas del país y una de las causas de la crisis financiera de 2008 —por el sobreendeudamiento de los hogares con miembros en desempleo—. Generar empleo debería ser, a su juicio, una prioridad de las políticas socioeconómicas, y la jornada semanal de cuatro días (o sus equivalentes de 32 horas semanales) les parece la herramienta idónea para lograrlo. Pero reducir el tiempo de trabajo no bastaría para avivar la creación de empleo: sostienen que esta medida debería conjugarse con la bajada de las cotizaciones sociales, el aumento de la flexibilidad interna de las empresas, y la mejora del acceso a la formación de las plantillas. Mediante esta política se conseguiría, según los autores, disminuir la tasa de desempleo sin incrementar los costes laborales ni reducir la productividad.