Gender inequality and violence against women in Spain, 2006-2014: towards a civilized society

Saved in:
Redding, E.M., et al., Gender inequality and violence against women in Spain, 2006-2014: towards a civilized society. Gaceta Sanitaria, vol. 31, n.2, 2017, p. 82-88.
Ref. 523959
Location: SIIS Archivo (R.1697)
Palabras clave:
Mujer, Igualdad de género, Malos tratos, Violencia, Crisis económica, Factores socioeconómicos, Efectos, Evolución, Datos estadísticos, Autonomías, España
Abstract:
Objetivo: Considerando la crisis económica de 2008 y la Ley de igualdad entre hombres y mujeres (2007),se analiza la asociación entre la desigualdad de género de las comunidades autónomas (CCAA) españolas con la violencia del compañero íntimo (VCI) en 2006 y 2014, respecto a características sociodemográficas. Métodos: Estudio ecológico en las 17 CCAA sobre la asociación entre las muertes y denuncias por VCI y el Índice de Desigualdad de Género y sus dimensiones: empoderamiento, participación en el mercado laboral y tasas de fecundidad de adolescentes; y su asociación con jóvenes que ni estudian ni trabajan. Resultados: En 2006, las CCAA con mayor desigualdad de género sufrieron tasas de mortalidad por VCI superiores que las de mayor igualdad (4,1 frente a 2,5 × 106mujeres >14 años), y también las denuncias fueron más (odds ratio [OR]: 1,49; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,47-1,50). En 2014, disminuyeron las tasas de mortalidad por VCI en las CCAA con mayor desigualdad de género, situándose ligeramente por debajo de las de más igualdad (2,5 frente a 2,7 × 106mujeres >14 años). Las denuncias también disminuyeron (OR: 1,22; IC95%: 1,20-1,23). La fecundidad de las adolescentes es la dimensión más asociada con las denuncias por VCI, asociadas al porcentaje de jóvenes que ni estudian ni trabajan por CCAA ( 2006= 0,494, 2014= 0,615).Conclusión: Las políticas con perspectiva de género pueden ser la base de la reducción de la mortalidad y de las denuncias por VCI en España, y aún más en las CCAA con más desigualdad de género. Reducir la cantidad de jóvenes que ni estudian ni trabajan puede disminuir la fecundidad adolescente y los índices de VCI.