Algunas claves para la incorporación de los derechos de niños, niñas y adolescentes a las políticas públicas vascas. En: Servicios Sociales y vulnerabilidad frente a la pandemia
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Ayarza, M.E., Algunas claves para la incorporación de los derechos de niños, niñas y adolescentes a las políticas públicas vascas. En: Servicios Sociales y vulnerabilidad frente a la pandemia. Donostia-San Sebastián, Fundación Eguía Careaga, 2022, p. 147-159.
Ref.
574141
Location:
SIIS Archivo / SIIS 574119 / DFB Archivo
Palabras clave:
Políticas públicas, Infancia, Adolescentes, Derechos del niño, Educación, Salud pública, Protección de menores, Mediación familiar, Acogimiento institucional, Responsabilidad familiar, Responsabilidad profesional, Participación, Toma de decisiones, Intervención social, Modelos, Normativa, Recomendaciones, País Vasco, España
Políticas públicas, Infancia, Adolescentes, Derechos del niño, Educación, Salud pública, Protección de menores, Mediación familiar, Acogimiento institucional, Responsabilidad familiar, Responsabilidad profesional, Participación, Toma de decisiones, Intervención social, Modelos, Normativa, Recomendaciones, País Vasco, España
Abstract:
A pesar de que el reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos fue proclamado hace ya más de 30 años por la Asamblea de Naciones Unidas y ratificado por la práctica totalidad de los Estados del mundo a lo largo de este tiempo, la consideración efectiva de todos sus derechos en las políticas públicas, también en las de Euskadi, está aún lejos de ser plena. Centrándonos en el contexto vasco, es innegable que se han producido avances importantes para la garantía de estos derechos en las últimas décadas, materializados en medidas legislativas, políticas y administrativas importantes. Podríamos decir, no obstante, que un rasgo compartido por la mayoría de ellas es el de haber sido formuladas aún desde una mirada a las niñas, niños y adolescentes como “objetos de protección”, más que como “sujetos de derechos” (entre los que, indudablemente, se encuentran los derechos a ser protegidos y protegidas).<br><br> La invocación al “interés superior del menor” es cada vez más frecuente y nos resulta ya un término familiar (aunque vacuo en muchas ocasiones). Además, en los últimos años se han producido pequeños avances en el ámbito de la participación infantil y juvenil. Sin embargo, los déficits en la incorporación de la voz de niñas, niños y adolescentes a la toma de decisiones en los asuntos que les afectan son más que evidentes. La pandemia de la covid-19 podría ser un ejemplo de esto. En este sentido, es justo reconocer que, probablemente, se han buscado las medidas más adecuadas para los niños y niñas (y para garantizar sus derechos —a la educación, a la salud, a la protección—), pero, de nuevo, sin las niñas y niños.<br><br> Este es, por tanto, el reto al que se enfrentan las políticas públicas, también las políticas sociales y las de servicios sociales en Euskadi: diseñar, planificar, desarrollar y evaluar considerando a los niños, niñas y adolescentes afectados por esas políticas como sujetos activos, ciudadanos de pleno derecho.
A pesar de que el reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos fue proclamado hace ya más de 30 años por la Asamblea de Naciones Unidas y ratificado por la práctica totalidad de los Estados del mundo a lo largo de este tiempo, la consideración efectiva de todos sus derechos en las políticas públicas, también en las de Euskadi, está aún lejos de ser plena. Centrándonos en el contexto vasco, es innegable que se han producido avances importantes para la garantía de estos derechos en las últimas décadas, materializados en medidas legislativas, políticas y administrativas importantes. Podríamos decir, no obstante, que un rasgo compartido por la mayoría de ellas es el de haber sido formuladas aún desde una mirada a las niñas, niños y adolescentes como “objetos de protección”, más que como “sujetos de derechos” (entre los que, indudablemente, se encuentran los derechos a ser protegidos y protegidas).<br><br> La invocación al “interés superior del menor” es cada vez más frecuente y nos resulta ya un término familiar (aunque vacuo en muchas ocasiones). Además, en los últimos años se han producido pequeños avances en el ámbito de la participación infantil y juvenil. Sin embargo, los déficits en la incorporación de la voz de niñas, niños y adolescentes a la toma de decisiones en los asuntos que les afectan son más que evidentes. La pandemia de la covid-19 podría ser un ejemplo de esto. En este sentido, es justo reconocer que, probablemente, se han buscado las medidas más adecuadas para los niños y niñas (y para garantizar sus derechos —a la educación, a la salud, a la protección—), pero, de nuevo, sin las niñas y niños.<br><br> Este es, por tanto, el reto al que se enfrentan las políticas públicas, también las políticas sociales y las de servicios sociales en Euskadi: diseñar, planificar, desarrollar y evaluar considerando a los niños, niñas y adolescentes afectados por esas políticas como sujetos activos, ciudadanos de pleno derecho.
| Summary: | A pesar de que el reconocimiento de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos fue proclamado hace ya más de 30 años por la Asamblea de Naciones Unidas y ratificado por la práctica totalidad de los Estados del mundo a lo largo de este tiempo, la consideración efectiva de todos sus derechos en las políticas públicas, también en las de Euskadi, está aún lejos de ser plena. Centrándonos en el contexto vasco, es innegable que se han producido avances importantes para la garantía de estos derechos en las últimas décadas, materializados en medidas legislativas, políticas y administrativas importantes. Podríamos decir, no obstante, que un rasgo compartido por la mayoría de ellas es el de haber sido formuladas aún desde una mirada a las niñas, niños y adolescentes como “objetos de protección”, más que como “sujetos de derechos” (entre los que, indudablemente, se encuentran los derechos a ser protegidos y protegidas).<br><br> La invocación al “interés superior del menor” es cada vez más frecuente y nos resulta ya un término familiar (aunque vacuo en muchas ocasiones). Además, en los últimos años se han producido pequeños avances en el ámbito de la participación infantil y juvenil. Sin embargo, los déficits en la incorporación de la voz de niñas, niños y adolescentes a la toma de decisiones en los asuntos que les afectan son más que evidentes. La pandemia de la covid-19 podría ser un ejemplo de esto. En este sentido, es justo reconocer que, probablemente, se han buscado las medidas más adecuadas para los niños y niñas (y para garantizar sus derechos —a la educación, a la salud, a la protección—), pero, de nuevo, sin las niñas y niños.<br><br> Este es, por tanto, el reto al que se enfrentan las políticas públicas, también las políticas sociales y las de servicios sociales en Euskadi: diseñar, planificar, desarrollar y evaluar considerando a los niños, niñas y adolescentes afectados por esas políticas como sujetos activos, ciudadanos de pleno derecho. |
|---|---|
| Physical Description: | p. 147-159. |
| ISBN: | 978-84-09-39550-7 (papel) 978-84-09-39714-3 (online) |