Salud mental para todos y todas. Una estrategia preventiva infanto-juvenil, incluyendo las necesidades de la población con discapacidad intelectual y/o del desarrollo
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López, I., et al., Salud mental para todos y todas. Una estrategia preventiva infanto-juvenil, incluyendo las necesidades de la población con discapacidad intelectual y/o del desarrollo. Madrid, Plena Inclusión, 2022, 15 p.
Ref.
578166
Location:
CEDID Archivo
Palabras clave:
Discapacidad intelectual, Infancia, Adolescentes, Juventud, Salud mental, Trastornos de la conducta, Prevención, Intervención, Recomendaciones
Discapacidad intelectual, Infancia, Adolescentes, Juventud, Salud mental, Trastornos de la conducta, Prevención, Intervención, Recomendaciones
Abstract:
Existe evidencia de que las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo tienen una mayor probabilidad que la población general de presentar, a lo largo de su vida, alteraciones de la salud mental y/o de la conducta. También sabemos que estas alteraciones generan en muchas ocasiones una gran dificultad en las personas y en sus familias a la hora de tener una calidad de vida suficientemente buena y de participar en su comunidad. El desarrollo socioemocional de estas personas, en su etapa infantil y juvenil, resulta clave para el futuro desarrollo de la persona y en especial para la participación futura como ciudadano en su comunidad. Esta circunstancia está íntimamente relacionada con la situación de las familias, en cuanto al desarrollo de competencias, apoyos y al bienestar emocional. Tanto la carencia de identificación temprana de dificultades socioemocionales, como la falta de apoyos en estas primeras fases del desarrollo de la persona y de su familia, pueden condicionar en gran medida la generación de rápidos procesos de exclusión que comiencen a verse de una manera más evidente en la etapa educativa.<br><br> Este documento tiene por objetivo hacer un breve análisis de la situación, plantear algunas medidas que pueden ayudar a mejorar el proyecto de vida de la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y la de su familia, así como recoger las realidades de las personas con grandes necesidades de apoyo, que son las más vulnerables a la exclusión de los recursos normalizados.
Existe evidencia de que las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo tienen una mayor probabilidad que la población general de presentar, a lo largo de su vida, alteraciones de la salud mental y/o de la conducta. También sabemos que estas alteraciones generan en muchas ocasiones una gran dificultad en las personas y en sus familias a la hora de tener una calidad de vida suficientemente buena y de participar en su comunidad. El desarrollo socioemocional de estas personas, en su etapa infantil y juvenil, resulta clave para el futuro desarrollo de la persona y en especial para la participación futura como ciudadano en su comunidad. Esta circunstancia está íntimamente relacionada con la situación de las familias, en cuanto al desarrollo de competencias, apoyos y al bienestar emocional. Tanto la carencia de identificación temprana de dificultades socioemocionales, como la falta de apoyos en estas primeras fases del desarrollo de la persona y de su familia, pueden condicionar en gran medida la generación de rápidos procesos de exclusión que comiencen a verse de una manera más evidente en la etapa educativa.<br><br> Este documento tiene por objetivo hacer un breve análisis de la situación, plantear algunas medidas que pueden ayudar a mejorar el proyecto de vida de la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y la de su familia, así como recoger las realidades de las personas con grandes necesidades de apoyo, que son las más vulnerables a la exclusión de los recursos normalizados.