Investing in bereavement care as a public health priority
Saved in:
Lichtenthal, W., et al., Investing in bereavement care as a public health priority. The Lancet Public Health, vol. 9, n. 4, 2024, 5 p.
Ref.
596575
Location:
SIIS Archivo (R. 1942)
Palabras clave:
Muerte, Duelo, Familia, Calidad de la atención, Atención sanitaria, Acción comunitaria, Apoyo psicológico, Modelos, Efectos, Beneficios, Bienestar, Salud, Promoción, Gasto social, Salud pública, Factor de protección, Recomendaciones, EE.UU.
Muerte, Duelo, Familia, Calidad de la atención, Atención sanitaria, Acción comunitaria, Apoyo psicológico, Modelos, Efectos, Beneficios, Bienestar, Salud, Promoción, Gasto social, Salud pública, Factor de protección, Recomendaciones, EE.UU.
Abstract:
La morbimortalidad asociada al duelo es un importante problema de salud pública, pero las inversiones económicas y de recursos para implantar y mantener de forma eficaz servicios integrados de duelo son muy escasas a escala nacional y mundial. Aunque el apoyo al duelo es un componente de la prestación de cuidados paliativos, la continuidad de la atención a las personas en duelo no suele ser una práctica habitual en contextos paliativos y de final de la vida. Además de provocar sentimientos de abandono, la falta de atención centrada en la familia tras la muerte de un paciente puede dejar a las familias en duelo sin acceso a un apoyo psicosocial crucial y en riesgo de contraer enfermedades que agraven la ya de por sí importante carga para la salud pública que supone la pérdida interpersonal. El efecto de una atención al duelo inadecuada perjudica de forma desproporcionada a los grupos vulnerables, incluidos los que viven en entornos con recursos limitados. Este estudio se basó en las pruebas disponibles y en recomendaciones anteriores para proponer un modelo de atención de transición, que establezca firmemente servicios de atención al duelo dentro de las instituciones sanitarias, respetando al mismo tiempo sus recursos limitados y la necesidad de que, en última instancia, las familias en duelo reciban apoyo dentro de sus comunidades. La clave del modelo de atención transitoria al duelo es el refuerzo de los apoyos comunitarios mediante el desarrollo de comunidades compasivas y el perfeccionamiento de los servicios profesionales para aquellos con necesidades de apoyo al duelo más importantes. Para lograr este objetivo, el personal sanitario interprofesional, las instituciones y los sistemas deben hacer que la atención al duelo pase de ser una idea tardía a una prioridad de salud pública.
La morbimortalidad asociada al duelo es un importante problema de salud pública, pero las inversiones económicas y de recursos para implantar y mantener de forma eficaz servicios integrados de duelo son muy escasas a escala nacional y mundial. Aunque el apoyo al duelo es un componente de la prestación de cuidados paliativos, la continuidad de la atención a las personas en duelo no suele ser una práctica habitual en contextos paliativos y de final de la vida. Además de provocar sentimientos de abandono, la falta de atención centrada en la familia tras la muerte de un paciente puede dejar a las familias en duelo sin acceso a un apoyo psicosocial crucial y en riesgo de contraer enfermedades que agraven la ya de por sí importante carga para la salud pública que supone la pérdida interpersonal. El efecto de una atención al duelo inadecuada perjudica de forma desproporcionada a los grupos vulnerables, incluidos los que viven en entornos con recursos limitados. Este estudio se basó en las pruebas disponibles y en recomendaciones anteriores para proponer un modelo de atención de transición, que establezca firmemente servicios de atención al duelo dentro de las instituciones sanitarias, respetando al mismo tiempo sus recursos limitados y la necesidad de que, en última instancia, las familias en duelo reciban apoyo dentro de sus comunidades. La clave del modelo de atención transitoria al duelo es el refuerzo de los apoyos comunitarios mediante el desarrollo de comunidades compasivas y el perfeccionamiento de los servicios profesionales para aquellos con necesidades de apoyo al duelo más importantes. Para lograr este objetivo, el personal sanitario interprofesional, las instituciones y los sistemas deben hacer que la atención al duelo pase de ser una idea tardía a una prioridad de salud pública.