Modalités d’intervention en lieu d’accueil enfants-parents
Saved in:
Caro, M., et al., Modalités d’intervention en lieu d’accueil enfants-parents. Politiques Sociales et Familiales, n. 151, 2024, 18 p.
Ref.
600938
Sted:
SIIS Archivo (R.932)
Palabras clave:
Infancia, Relación padres hijos, Programas de promoción, Programas de prevención, Intervención familiar, Educación familiar, Asesoramiento, Acompañamiento, Personal, Relación familia profesionales, Características servicio, Actitudes personal, Actitudes familia, Factor de protección, Evaluación de servicios, Experiencias, Estudio cualitativo, Francia
Infancia, Relación padres hijos, Programas de promoción, Programas de prevención, Intervención familiar, Educación familiar, Asesoramiento, Acompañamiento, Personal, Relación familia profesionales, Características servicio, Actitudes personal, Actitudes familia, Factor de protección, Evaluación de servicios, Experiencias, Estudio cualitativo, Francia
Abstract:
Los centros de acogida para padres e hijos (Laep) son espacios abiertos de manera ocasional, donde padres, madres u otros familiares pueden acudir libremente con sus hijos pequeños, generalmente de 0 a 3 años, y en algunos casos hasta los 6 años. En estos lugares, se comparte tiempo en presencia de al menos dos cuidadores y otras familias, con el objetivo de ofrecer un entorno de sociabilidad que favorezca el vínculo entre padres e hijos y facilite la transición hacia la separación que implica, por ejemplo, el ingreso a la guardería. <br><br> Estos espacios surgieron en la década de 1980 por iniciativa de la sociedad civil, inspirados por experiencias previas como el Club Padre-Hijo, fundado en 1976 por psicoanalistas del Instituto de Investigación Aplicada para Niños y Parejas (Iraec), y la Maison verte, creada en 1979 por Françoise Dolto. Junto a estos espacios con raíces psicoanalíticas, también aparecieron otros de carácter más comunitario, alineados con el trabajo social de barrio. <br><br> A lo largo del tiempo, los Laep han seguido un proceso de institucionalización. En 1996, se integraron en la política pública de apoyo a la crianza impulsada por la rama Familia del Fondo Nacional de Asignaciones Familiares (CNAF), junto a otros dispositivos como las redes de escucha y apoyo para padres (Reaap), los contratos locales de apoyo escolar (CLAS), la mediación familiar y los espacios de encuentro. Además, en 2015 se estableció un marco nacional para su funcionamiento. <br><br> Con el paso del tiempo, estos espacios han mostrado una creciente diversificación, tanto en sus fundamentos teóricos como en la formación de los profesionales que los atienden. A pesar de su consolidación institucional, el funcionamiento específico de los Laep sigue siendo objeto de análisis e interrogantes desde el ámbito académico. Investigaciones recientes han profundizado en los valores, normas, posturas y prácticas de los anfitriones que trabajan en estos espacios, perspectiva desde la cual se desarrolló la investigación en la que se basa este artículo.
Los centros de acogida para padres e hijos (Laep) son espacios abiertos de manera ocasional, donde padres, madres u otros familiares pueden acudir libremente con sus hijos pequeños, generalmente de 0 a 3 años, y en algunos casos hasta los 6 años. En estos lugares, se comparte tiempo en presencia de al menos dos cuidadores y otras familias, con el objetivo de ofrecer un entorno de sociabilidad que favorezca el vínculo entre padres e hijos y facilite la transición hacia la separación que implica, por ejemplo, el ingreso a la guardería. <br><br> Estos espacios surgieron en la década de 1980 por iniciativa de la sociedad civil, inspirados por experiencias previas como el Club Padre-Hijo, fundado en 1976 por psicoanalistas del Instituto de Investigación Aplicada para Niños y Parejas (Iraec), y la Maison verte, creada en 1979 por Françoise Dolto. Junto a estos espacios con raíces psicoanalíticas, también aparecieron otros de carácter más comunitario, alineados con el trabajo social de barrio. <br><br> A lo largo del tiempo, los Laep han seguido un proceso de institucionalización. En 1996, se integraron en la política pública de apoyo a la crianza impulsada por la rama Familia del Fondo Nacional de Asignaciones Familiares (CNAF), junto a otros dispositivos como las redes de escucha y apoyo para padres (Reaap), los contratos locales de apoyo escolar (CLAS), la mediación familiar y los espacios de encuentro. Además, en 2015 se estableció un marco nacional para su funcionamiento. <br><br> Con el paso del tiempo, estos espacios han mostrado una creciente diversificación, tanto en sus fundamentos teóricos como en la formación de los profesionales que los atienden. A pesar de su consolidación institucional, el funcionamiento específico de los Laep sigue siendo objeto de análisis e interrogantes desde el ámbito académico. Investigaciones recientes han profundizado en los valores, normas, posturas y prácticas de los anfitriones que trabajan en estos espacios, perspectiva desde la cual se desarrolló la investigación en la que se basa este artículo.