The impact of frailty on the use of social services, medication and mortality risk: a cross-sectional study
Saved in:
Kleinenberg-Talsma, N., et al., The impact of frailty on the use of social services, medication and mortality risk: a cross-sectional study. BMC Geriatrics, vol. 24, n. 865, 2024, 11 p.
Ref.
601699
Location:
SIIS Archivo (R.1879)
Palabras clave:
Personas mayores, Dependencia, Efectos, Servicios sociales, Servicios de salud, Enfermera, Atención domiciliaria, Utilización de servicios, Fármacos, Consumo, Mortalidad, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Países Bajos
Personas mayores, Dependencia, Efectos, Servicios sociales, Servicios de salud, Enfermera, Atención domiciliaria, Utilización de servicios, Fármacos, Consumo, Mortalidad, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Países Bajos
Abstract:
La fragilidad es un estado dinámico en el que una persona experimenta un deterioro en uno o más aspectos de su salud, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a resultados adversos como hospitalización, institucionalización, caídas o incluso la muerte. <br><br> Este fenómeno representa un problema creciente en la población de personas mayores. <br><br> En los últimos años, la proporción de personas mayores dentro de la población mundial ha aumentado de manera sostenida, y dado que el riesgo de fragilidad se incrementa con la edad, también ha aumentado la cantidad de personas mayores que presentan este estado de vulnerabilidad. <br><br> Esta tendencia también se observa en los Países Bajos, donde se prevé que para el año 2040 los adultos de 65 años o más representen el 30 % de la población. <br><br> Las consecuencias negativas de la fragilidad no solo afectan la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también generan un impacto considerable en el uso de los servicios de salud y en los costos del sistema sanitario. <br><br> Por ello, resulta fundamental comprender la epidemiología de la fragilidad y su repercusión tanto en las personas mayores como en quienes formulan políticas, en la salud pública y en la planificación del sistema de atención sanitaria.
La fragilidad es un estado dinámico en el que una persona experimenta un deterioro en uno o más aspectos de su salud, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a resultados adversos como hospitalización, institucionalización, caídas o incluso la muerte. <br><br> Este fenómeno representa un problema creciente en la población de personas mayores. <br><br> En los últimos años, la proporción de personas mayores dentro de la población mundial ha aumentado de manera sostenida, y dado que el riesgo de fragilidad se incrementa con la edad, también ha aumentado la cantidad de personas mayores que presentan este estado de vulnerabilidad. <br><br> Esta tendencia también se observa en los Países Bajos, donde se prevé que para el año 2040 los adultos de 65 años o más representen el 30 % de la población. <br><br> Las consecuencias negativas de la fragilidad no solo afectan la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también generan un impacto considerable en el uso de los servicios de salud y en los costos del sistema sanitario. <br><br> Por ello, resulta fundamental comprender la epidemiología de la fragilidad y su repercusión tanto en las personas mayores como en quienes formulan políticas, en la salud pública y en la planificación del sistema de atención sanitaria.