Healthcare and community stakeholders’ perceptions of barriers and facilitators to implementing a behavioral activation intervention for people with dementia and depression: a qualitative study using Normalization Process Theory
Αποθηκεύτηκε σε:
Svedin, F., et al., Healthcare and community stakeholders’ perceptions of barriers and facilitators to implementing a behavioral activation intervention for people with dementia and depression: a qualitative study using Normalization Process Theory. BMC Geriatrics, vol. 23, n. :814, 2023, 18 p.
Ref.
602988
Τοποθεσία:
SIIS Archivo (R.1879)
Palabras clave:
Personas mayores, Demencia, Deterioro cognitivo, Salud mental, Depresión, Intervención, Estudio cualitativo
Personas mayores, Demencia, Deterioro cognitivo, Salud mental, Depresión, Intervención, Estudio cualitativo
Περίληψη:
La depresión, frecuente entre las personas con demencia, repercute negativamente en su calidad de vida y en su capacidad funcional. A pesar de su prevalencia, el acceso a intervenciones psicológicas basadas en la evidencia sigue siendo escaso en esta población. <br><br> Una opción prometedora es la activación conductual guiada de baja intensidad, que puede ofrecer una forma accesible y eficaz de intervención. <br><br> No obstante, el desarrollo e implementación de estas intervenciones requieren un enfoque estructurado que considere las condiciones reales de atención y los posibles obstáculos para su integración en la práctica clínica. <br><br> Este estudio, desarrollado conforme al nuevo Marco del Consejo de Investigación Médica, se centró en dos objetivos clave. <br><br> Primero, buscó comprender el sistema de atención médica y el apoyo comunitario disponibles en Suecia para personas con demencia y sus cuidadores informales. <br><br> Segundo, aplicó la Teoría del Proceso de Normalización para identificar las barreras y facilitadores que podrían influir en la adopción de una intervención basada en la activación conductual. <br><br> Los resultados destacan la importancia de considerar tanto el contexto institucional como las dinámicas personales en la implementación de nuevas terapias. <br><br> La coordinación entre servicios de salud y apoyo comunitario, la capacitación del personal, la comprensión del rol de los cuidadores y la percepción de utilidad de la intervención fueron elementos determinantes. <br><br> Las barreras detectadas incluyeron limitaciones de tiempo, recursos humanos y falta de conocimiento específico sobre enfoques psicológicos adaptados a personas con demencia. En cambio, los facilitadores más relevantes fueron la receptividad del personal a nuevas herramientas terapéuticas y la estructura existente de redes de apoyo informal. <br><br> En conjunto, el estudio subraya la necesidad de adaptar las intervenciones no solo al perfil clínico de las personas con demencia, sino también a las realidades del entorno de atención en el que se pretende implementarlas. <br><br> Esto refuerza la idea de que el éxito de las estrategias terapéuticas depende tanto de su eficacia clínica como de su viabilidad organizacional y cultural.
La depresión, frecuente entre las personas con demencia, repercute negativamente en su calidad de vida y en su capacidad funcional. A pesar de su prevalencia, el acceso a intervenciones psicológicas basadas en la evidencia sigue siendo escaso en esta población. <br><br> Una opción prometedora es la activación conductual guiada de baja intensidad, que puede ofrecer una forma accesible y eficaz de intervención. <br><br> No obstante, el desarrollo e implementación de estas intervenciones requieren un enfoque estructurado que considere las condiciones reales de atención y los posibles obstáculos para su integración en la práctica clínica. <br><br> Este estudio, desarrollado conforme al nuevo Marco del Consejo de Investigación Médica, se centró en dos objetivos clave. <br><br> Primero, buscó comprender el sistema de atención médica y el apoyo comunitario disponibles en Suecia para personas con demencia y sus cuidadores informales. <br><br> Segundo, aplicó la Teoría del Proceso de Normalización para identificar las barreras y facilitadores que podrían influir en la adopción de una intervención basada en la activación conductual. <br><br> Los resultados destacan la importancia de considerar tanto el contexto institucional como las dinámicas personales en la implementación de nuevas terapias. <br><br> La coordinación entre servicios de salud y apoyo comunitario, la capacitación del personal, la comprensión del rol de los cuidadores y la percepción de utilidad de la intervención fueron elementos determinantes. <br><br> Las barreras detectadas incluyeron limitaciones de tiempo, recursos humanos y falta de conocimiento específico sobre enfoques psicológicos adaptados a personas con demencia. En cambio, los facilitadores más relevantes fueron la receptividad del personal a nuevas herramientas terapéuticas y la estructura existente de redes de apoyo informal. <br><br> En conjunto, el estudio subraya la necesidad de adaptar las intervenciones no solo al perfil clínico de las personas con demencia, sino también a las realidades del entorno de atención en el que se pretende implementarlas. <br><br> Esto refuerza la idea de que el éxito de las estrategias terapéuticas depende tanto de su eficacia clínica como de su viabilidad organizacional y cultural.