La explotación sexual de la infancia y la adolescencia. Análisis de la problemática y recomendaciones
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La explotación sexual de la infancia y la adolescencia. Análisis de la problemática y recomendaciones. Madrid, fapmi-ECPAT España, 2025, 34 p.
Ref.
605907
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Infancia, Adolescentes, Abusos sexuales, Prostitución, Violencia, Tipología, Delincuencia, Protección de menores, Coordinación, Detección, Prevención, Factor de riesgo, Efectos, Recomendaciones
Infancia, Adolescentes, Abusos sexuales, Prostitución, Violencia, Tipología, Delincuencia, Protección de menores, Coordinación, Detección, Prevención, Factor de riesgo, Efectos, Recomendaciones
Abstract:
El presente documento ofrece un marco de análisis y recomendaciones para la prevención, detección y abordaje de la explotación sexual de la infancia y la adolescencia (ESIA). Esta problemática constituye una forma especialmente grave de violencia sexual y de mercantilización del cuerpo de niñas, niños y adolescentes: su identidad, su intimidad y su bienestar se convierten en objetos de intercambio para satisfacer deseos, obtener beneficios o consolidar relaciones de poder. La institucionalidad pública y social tiene la obligación de responder de manera diligente, coordinada y sostenida, evitando lecturas que minimicen el daño o trasladen a las víctimas la carga de la ‘elección’ o la ‘responsabilidad’. .<br><br>Al respecto, el documento que se presenta desarrolla las principales manifestaciones de este problema: explotación sexual en o a través de la prostitución, trata de personas menores de edad con fines de explotación sexual, explotación sexual en los viajes y el turismo, explotación sexual online y otras formas vinculadas a la desigualdad y las violencias de género. Para cada una de ellas, se describen dinámicas de vulnerabilidad, factores de riesgo y desafíos institucionales, subrayando que la cifra registrada por los sistemas oficiales representa solo una parte de la realidad debido a la infradetección, la fragmentación estadística y las barreras de acceso a recursos. .<br><br>A partir de lo anterior se propone una respuesta integral basada en cuatro pilares: prevención (educación afectivo-sexual y digital, reducción de desigualdades, sensibilización y trabajo sobre la demanda), protección (detección temprana, recursos especializados, alojamiento seguro y atención), persecución y reparación (investigación de redes y beneficios, justicia adaptada a la infancia, restitución y reparación), y alianzas (coordinación interinstitucional, cooperación con el sector privado, y participación de niñas, niños y adolescentes). El objetivo es orientar políticas y prácticas hacia un principio rector: ninguna persona menor de edad debe quedar fuera de los sistemas de protección por falta de mirada, de recursos o de coordinación. .<br><br>El documento, además, se formula con un objetivo práctico: contribuir a que las instituciones dispongan de criterios comunes para actuar con diligencia, rapidez y coherencia. Se entiende por diligencia debida la obligación de prevenir riesgos, actuar ante señales, investigar hechos, sancionar responsabilidades y reparar a las víctimas. Este estándar es especialmente exigente cuando se trata de infancia y adolescencia, por la obligación reforzada de protección y por el daño duradero que puede producir este tipo de violencia sexual.
El presente documento ofrece un marco de análisis y recomendaciones para la prevención, detección y abordaje de la explotación sexual de la infancia y la adolescencia (ESIA). Esta problemática constituye una forma especialmente grave de violencia sexual y de mercantilización del cuerpo de niñas, niños y adolescentes: su identidad, su intimidad y su bienestar se convierten en objetos de intercambio para satisfacer deseos, obtener beneficios o consolidar relaciones de poder. La institucionalidad pública y social tiene la obligación de responder de manera diligente, coordinada y sostenida, evitando lecturas que minimicen el daño o trasladen a las víctimas la carga de la ‘elección’ o la ‘responsabilidad’. .<br><br>Al respecto, el documento que se presenta desarrolla las principales manifestaciones de este problema: explotación sexual en o a través de la prostitución, trata de personas menores de edad con fines de explotación sexual, explotación sexual en los viajes y el turismo, explotación sexual online y otras formas vinculadas a la desigualdad y las violencias de género. Para cada una de ellas, se describen dinámicas de vulnerabilidad, factores de riesgo y desafíos institucionales, subrayando que la cifra registrada por los sistemas oficiales representa solo una parte de la realidad debido a la infradetección, la fragmentación estadística y las barreras de acceso a recursos. .<br><br>A partir de lo anterior se propone una respuesta integral basada en cuatro pilares: prevención (educación afectivo-sexual y digital, reducción de desigualdades, sensibilización y trabajo sobre la demanda), protección (detección temprana, recursos especializados, alojamiento seguro y atención), persecución y reparación (investigación de redes y beneficios, justicia adaptada a la infancia, restitución y reparación), y alianzas (coordinación interinstitucional, cooperación con el sector privado, y participación de niñas, niños y adolescentes). El objetivo es orientar políticas y prácticas hacia un principio rector: ninguna persona menor de edad debe quedar fuera de los sistemas de protección por falta de mirada, de recursos o de coordinación. .<br><br>El documento, además, se formula con un objetivo práctico: contribuir a que las instituciones dispongan de criterios comunes para actuar con diligencia, rapidez y coherencia. Se entiende por diligencia debida la obligación de prevenir riesgos, actuar ante señales, investigar hechos, sancionar responsabilidades y reparar a las víctimas. Este estándar es especialmente exigente cuando se trata de infancia y adolescencia, por la obligación reforzada de protección y por el daño duradero que puede producir este tipo de violencia sexual.