TERAPIA DE MANTENIMIENTO CON METADONA PARA LA DEPENDENCIA DE OPIACEOS
Saved in:
WARD, J., ET AL., TERAPIA DE MANTENIMIENTO CON METADONA PARA LA DEPENDENCIA DE OPIACEOS. REVISTA DE TOXICOMANIAS, no. 16 (1998), p. 9-18.
Ref.
73321
Location:
SIIS R.1206 Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Manuales de procedimiento, Metadona, Opiáceos, Programas de bajo umbral, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Tratamiento médico
Drogodependencias, Manuales de procedimiento, Metadona, Opiáceos, Programas de bajo umbral, Programas de mantenimiento, Recomendaciones, Tratamiento médico
Abstract:
La dependencia a opiáceos es una condición crónica que implica recaídas y va asociada a una elevada morbilidad y mortalidad. La terapia de mantenimiento con metadona implica la provisión de un suministro controlado de un opiáceo por vía oral que estabiliza al paciente. Estudios e investigaciones han demostrado que el mantenimiento con metadona reduce el consumo de opiáceos ilegales, el crimen relacionado con los opiáceos, la mortalidad prematura y el riesgo de infección por VIH. Su máxima eficacia se da cuando se prescribe a la dosis adecuada (normalmente entre 60 y 100 mg/día) y cuano el objetivo del tratamiento es el mantenimiento a largo plazo con metadona, y no la desintoxicación de todas las drogas, incluida la metadona. el éxito del mantenimiento a largo plazo con metadona es más probable, cuando el tratamiento se desarrolla en el contexto de una relación terapéutica bien establecida y cuano se abordan las necesidades médicas, sociales y psicológicas del paciente mediante asistencia directa o derivándole al especialista.
La dependencia a opiáceos es una condición crónica que implica recaídas y va asociada a una elevada morbilidad y mortalidad. La terapia de mantenimiento con metadona implica la provisión de un suministro controlado de un opiáceo por vía oral que estabiliza al paciente. Estudios e investigaciones han demostrado que el mantenimiento con metadona reduce el consumo de opiáceos ilegales, el crimen relacionado con los opiáceos, la mortalidad prematura y el riesgo de infección por VIH. Su máxima eficacia se da cuando se prescribe a la dosis adecuada (normalmente entre 60 y 100 mg/día) y cuano el objetivo del tratamiento es el mantenimiento a largo plazo con metadona, y no la desintoxicación de todas las drogas, incluida la metadona. el éxito del mantenimiento a largo plazo con metadona es más probable, cuando el tratamiento se desarrolla en el contexto de una relación terapéutica bien establecida y cuano se abordan las necesidades médicas, sociales y psicológicas del paciente mediante asistencia directa o derivándole al especialista.