DISCAPACIDAD INTELECTUAL Y ENVEJECIMIENTO. UN NUEVO RETO PARA EL SIGLO XXI
Saved in:
MILLAN-CALENTI, J.C., ET AL., DISCAPACIDAD INTELECTUAL Y ENVEJECIMIENTO. UN NUEVO RETO PARA EL SIGLO XXI. REVISTA ESPAÑOLA DE GERIATRIA Y GERONTOLOGIA, Vol. 38, no. 5 (2003), p. 266-274.
Ref.
126130
Location:
SIIS R.355 Archivo
Palabras clave:
Actividades de la vida diaria, Autonomía personal, Discapacidad intelectual, Envejecimiento, Forma de vida, Necesidades, España, Galicia
Actividades de la vida diaria, Autonomía personal, Discapacidad intelectual, Envejecimiento, Forma de vida, Necesidades, España, Galicia
Abstract:
Mediante el presente trabajo se pretende conocer las características de la población con retraso mental que ha superado la edad de 45 años. Es un estudio descriptivo de carácter transversal, entre una muestra representativa de 189 personas mayores de 45 años, con certificado de minusvalía que acredite la discapacidad psíquica, seleccionadas aleatoriamente entre las institucionalizadas en los centros de la comunidad autónoma gallega. La herramienta para recoger la información ha sido un cuestionario de elaboración propia, debidamente contrastado. Los resultados indican que el 60% de los entrevistados reside con sus familias, con las que mantienen una relación calificada como buena en el 49,7% de los casos. El 48,7% presenta un coeficiente intelectual con un retraso moderado, y profundo en el 36,5%; no se conoce el origen del retraso mental en el 42,85% de los casos. Las necesidades detectadas en la calidad asistencial llevan a concluir la urgencia de actuar sobre los recursos, equipamientos y el grado de especialización de los profesionales implicados, sin obviar a las familias, que constituyen el verdadero soporte asistencial.
Mediante el presente trabajo se pretende conocer las características de la población con retraso mental que ha superado la edad de 45 años. Es un estudio descriptivo de carácter transversal, entre una muestra representativa de 189 personas mayores de 45 años, con certificado de minusvalía que acredite la discapacidad psíquica, seleccionadas aleatoriamente entre las institucionalizadas en los centros de la comunidad autónoma gallega. La herramienta para recoger la información ha sido un cuestionario de elaboración propia, debidamente contrastado. Los resultados indican que el 60% de los entrevistados reside con sus familias, con las que mantienen una relación calificada como buena en el 49,7% de los casos. El 48,7% presenta un coeficiente intelectual con un retraso moderado, y profundo en el 36,5%; no se conoce el origen del retraso mental en el 42,85% de los casos. Las necesidades detectadas en la calidad asistencial llevan a concluir la urgencia de actuar sobre los recursos, equipamientos y el grado de especialización de los profesionales implicados, sin obviar a las familias, que constituyen el verdadero soporte asistencial.