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SAIZ, J., EL ABUSO DE COCAINA, ¿PROBLEMA DE OFERTA O DE DEMANDA SOCIAL?: UN ESTUDIO TRANSCULTURAL Y CORRELACIONAL QUE COMPARA VARIABLES MACROSOCIALES, ECONOMICAS Y CULTURALES. ADICCIONES , Vol. 19, no. 1 (2007), p. 35-44
Ref. 145230
Location: R.841 Archivo

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Keywords:
Cocaína, Drogodependencias, Estatus socioeconómico, Fundamentos, Tráfico de drogas

Abstract:
El objetivo de este estudio es el de analizar de qué manera se relacionan, en muy diversos países del mundo, determinadas características socioculturales y socioeconómicas con el consumo de cocaína y determinar si, frente al impacto de esas características, la demanda de esta sustancia puede deberse a una oferta particularmente atractiva en términos de cantidad y calidad (precio). Para ello, y con datos de 62 países, el autor relaciona las tasas de consumo registradas en cada país con el precio en el mercado callejero del gramo de cocaína y con el número de toneladas de cocaína decomisada, por una parte, y, por otra, con características socioeconómicas tales como el PIB por habitante, el índice de desigualdad, o la prevalencia de diversos valores ‘postmodernos’ frente a otros más fácilmente atribuibles a las sociedades tradicionales. Por medio de técnicas de correlación estadística, el autor halla una estrecha relación entre las tasas de consumo y las cantidades decomisadas en el territorio de ese país. No se encuentra sin embargo una relación clara entre el coste de la sustancia y el consumo, y sí entre el coste y el PIB, lo que indica que el argumento de los bajos precios no es suficiente para explicar la extensión del consumo de esta sustancia, y, sobre todo, que el consumo de cocaína es más propio de las sociedades opulentas y consumistas que de las pobres. La magnitud del consumo se relaciona también de forma estadísticamente significativa con la extensión de lo que Inglehart denomina ‘estado subjetivo de bienestar’, es decir índices de felicidad y de satisfacción vital elevados, y con la prevalencia de valores postmaterialistas (tolerancia, confianza, búsqueda de la realización personal por encima de las necesidades materiales, etc.). Resumiendo, el consumo de cocaína es mayor allí donde se trafica en gran escala con esta sustancia pero, sobre todo, allí donde existen altos niveles de renta, poca desigualdad, índices elevados de satisfacción vital y unos valores que pueden considerarse postmaterialistas o hedonistas, en la medida en que no están marcados, como en las sociedades pobres, por la lucha por la supervivencia. Los altos niveles de consumo que se registran en España podrían por tanto explicarse, a juicio del autor, por la importancia del tráfico de esta sustancia en nuestro país y por su peculiar situación en lo que se refiere a los valores, todavía por lo visto en una especie de transición hacia el postmaterialismo que ha derivado, de momento, en una sociedad ‘narcisista’, en la que los valores ligados al consumo y al disfrute adquieren mayor peso que los vinculados al autocontrol. Ante esta situación, el autor propugna el fomento de nuevos valores que subrayen la capacidad de autorregulación y autocontrol, la lucha contra todo tipo de consumismo y el desarrollo de programas preventivos a partir del reforzamiento de los mecanismos de control informal.